Coacción Documenal

Ninguna persona puede ser sometida en contra de su voluntad a un experimento humano. A ninguna persona se le puede exigir documento que acredite su sumisión a un experimento humano, pues supone implícitamente coaccionarla para someterse a ello.

Todo experimento humano requiere ineludiblemente el consentimiento informado , libre y voluntario de la persona;

.- El Código de ética de Nuremberg de 1947 dice “El consentimiento voluntario del sujeto humano es absolutamente esencial. Se requiere que la persona tenga plena capacidad para consentir y pueda ejercer con plena libertad la elección que tenga por conveniente, sin padecer ningún tipo de coacción, amenaza, intimidación, engaño o condicionamiento.

.- El Convenio de Biomedicina de Oviedo de 1997 dice en el Artículo 5 “Una intervención en el ámbito de la sanidad sólo podrá efectuarse después de que la persona afectada haya dado su libre e inequívoco consentimiento. Dicha persona deberá recibir previamente una información adecuada acerca de la finalidad y la naturaleza de la intervención, así como sobre sus riesgos y consecuencias. En cualquier momento la persona afectada podrá retirar libremente su consentimiento.”

La Declaración Universal sobre bioética y Derechos Humanos de la UNESCO de 2005 establece en su artículo 6:

1. Toda intervención médica preventiva, diagnóstica y terapéutica sólo habrá de llevarse a cabo previo consentimiento libre e informado de la persona interesada, basado en la información adecuada. Cuando proceda, el consentimiento debería ser expreso y la persona interesada podrá revocarlo en todo momento y por cualquier motivo, sin que esto entrañe para ella desventaja o perjuicio alguno

2. La investigación científica sólo se debería llevar a cabo previo consentimiento libre, expreso e informado de la persona interesada. La información debería ser adecuada, facilitarse de forma comprensible e incluir las modalidades para la revocación del consentimiento. La persona interesada podrá revocar su consentimiento en todo momento y por cualquier motivo, sin que esto entrañe para ella desventaja o perjuicio alguno.

La Resolución 2361 (2021), de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, insta a todos los estados miembros de la Unión Europea;

“7.3.1.- asegurar que los ciudadanos y ciudadanas estén informados de que la vacunación NO es obligatoria y que nadie padezca presiones políticas, sociales u otras para ser vacunado, si no desea hacerlo personalmente.

7.3.2.- velar que nadie sea víctima de discriminación por no haber sido vacunado, por razón de riesgo potencial para la salud o por no querer ser vacunado.

Al requerir la realización de un experimento humano el consentimiento voluntario, la exigencia de cualquier documento ( pasaporte vacunal, pasaporte verde, etc) a los que no se hayan sometido al mismo constituiría una coacción a la libre y voluntaria decisión de cada individuo, y toda disposición que lo avalase un acto ilegal, inconstitucional, nulo de pleno derecho por coaccionar a las personas a un acto médico experimental al que no cabe obligación de sumisión como condición para ejercer sus libertades. Constituiría por otra parte un elemento discriminatorio y estigmatizante de los ciudadanos, propio de las conductas nazis de la segunda guerra mundial, ( sumisión a experimentos humanos no consentidos, privación de libertades y estigmatización de la población ) que los signatarios de la época prometieron no reproducir , así como los representantes de la Unión Europea recordaron recientemente a través de ;

La Resolución del Parlamento Europeo 2019/2819(RSP) sobre la importancia de la memoria histórica europea para el futuro de Europa, en la que sepide a todas las instituciones y agentes de la Unión “que hagan todo lo posible para asegurarse de que los atroces crímenes totalitarios contra la humanidad y las graves violaciones sistemáticas de los derechos humanos sean recordados y llevados ante los tribunales, y que garanticen que estos crímenes no vuelvan a repetirse jamás.”

El que no estando autorizado compeliere a efectuar lo que otro no quiere o tuviere como objeto impedir el ejercicio de un derecho fundamental, incurre en delito de coacción, artículo 172 del C.P. Español, sin perjuicio de otros delitos. Ninguna autoridad, entidad, institución u organismo público o privado está autorizada a someter a nadie a un experimento humano. La exigencia de un documento que acredite la sumisión al mismo implica compeler a la población a lo que no quiere, y así como la restricción de movilidad por carecer del documento que lo acredite constituyen coacción. Lo determinante es el fin pretendido, en este caso compeler a la población a la sumisión de un experimento humano como condición indispensable para ejercer su derecho a la libertad deambulatoria, una vulneración de derechos fundamentales con lamentables y deshonrosos precedentes.

Valery Oyarzun

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