“Comencé a probar el dióxido de cloro en mí y vi que no era tóxico, lo probé incluso a dosis muy altas, el doble de las recomendadas, sin ningún tipo de efectos secundarios”. Alberto Martínez (médico)

Espíritu crítico, curiosidad, sentido común y ganas de colaborar con la sociedad, eso es lo que han demostrado tener Jorge Gaupp y Alberto Martínez, politólogo y médico, respectivamente. Gracias a ellos tenemos un documento que demuestra que el clorito sódico cuenta con bastantes ensayos científicos que avalan su seguridad. Ellos se adelantaron a todo el mundo, han sido los primeros en elaborar este documentado estudio bibliográfico. Ya sabemos lo que hicieron, se publicó en esta revista digital, y ahora vamos a saber qué piensan del clorito sódico y del dióxido de cloro.

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Me sorprendió que las agencias sanitarias reguladoras hagan comunicados muy alarmistas sin basarse en evidencias científicas, sin publicar ningún estudio”.

El dióxido de cloro no será ninguna panacea probablemente, no lo va a curar todo, pero el potencial que aparentemente tiene es grande. Entonces, eso es lo que pedimos, que se investigue”.

He tomado el producto a diario, sin descanso, durante 4 meses consecutivos a dosis altas, a dosis de entre 20 y 30 cc al día de solución de dióxido de cloro al 0,3 % disuelto en 1 litro de agua sin ningún efecto secundario”.

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MM.- A juzgar por las numerosas personas que han visitado su informe sobre las investigaciones realizadas con el dióxido de cloro, se diría que hay hambre por saber más de este polémico producto. ¿Cómo dieron ustedes con el dióxido de cloro? Por una enfermedad, por curiosidad…

Jorge Gaupp, politólogo

JG.- Yo, sobre todo, por curiosidad, porque cuando comenzó la pandemia vi que había gente a mi alrededor que lo estaba tomando y busqué en internet descubriendo que era tóxico, así que me puse a investigarlo. Me pasé varias semanas mirando los artículos científicos y tuve que acudir a un médico para entenderlo mejor. Al final descubrí que no era tóxico.

Me sorprendió que las agencias sanitarias reguladoras hagan comunicados muy alarmistas sin basarse en evidencias científicas, sin publicar ningún estudio. Y por eso quise investigarlo más.

AM.- Yo oí hablar de él hace muchos años, hace 13, pero no me dediqué a investigarlo hasta hace poco, en febrero. Con la situación que estábamos viviendo pensé que tenía que comprobar si era seguro. Así que comencé a probarlo en mí y vi que no era tóxico, lo probé incluso a dosis muy altas, el doble de las recomendadas, sin ningún tipo de efectos secundarios. Y a partir de ahí lo investigué todavía más en profundidad, aprendí a hacerlo, con la idea de contribuir a que con esta crisis haya menos miedo.

MM.- ¿Conocéis algún caso relevante en el que el CDS haya funcionado como medida terapéutica?

JG.- Sí, conozco algunos casos, pero son anecdóticos, para mí lo principal es lo que hay en los estudios clínicos y en los ensayos en los laboratorios. Pero sí que hay un montón de médicos que están reportando casos con sus tomografías y documentos necesarios.

AM.- Yo no creo que haya “casos aislados relevantes”, sino que hay centenares de pequeños casos, miles, pero no hace falta centrarse en ellos salvo para saber que esto puede ser útil si se confirma su eficacia porque su seguridad está bastante demostrada.

JG.- La seguridad está demostrada a las dosis que se están divulgando en los protocolos, porque a unas dosis muy altas el dióxido de cloro es tóxico como cualquier otra sustancia. Pero a las dosis recomendadas son tres veces más bajas que el NOAEL que dice la EPA, que se basa en más de 25 estudios.

MM.- Una cosa es el clorito sódico y otra el dióxido de cloro. ¿Cuál es la diferencia?

JG.- El clorito sódico es el producto a partir del cual se fabrica el dióxido de cloro una vez que se acidifica.

MM.- ¿Las investigaciones clínicas que habéis encontrado son de ambas sustancias?

JG.- La mayoría son del dióxido de cloro. Las del clorito sódico son difíciles de encontrar porque figuran con varios nombres distintos. La doctora Teresa Forcades, sin embargo, ha hecho esa investigación. Pero es verdad que con el clorito sódico sí que hay un estudio de un ensayo clínico que llega a fase 3 y cuyos resultados no son concluyentes en cuanto a la eficacia, pero sí en cuanto a seguridad, y son unas dosis altas inyectadas que revelan que solo hay un poco de dolor en el lugar del pinchazo y cierto mareo momentáneo. Pero ahora los médicos de la COMUSAV lo que administran es dióxido de cloro. El clorito sódico se utilizaba más en el pasado.

MM.- De vez en cuando, las grandes agencias, la FDA, por ejemplo, saca algún comunicado denunciando los perjuicios que causa para la salud el dióxido de cloro. Ustedes, que han hecho una excelente labor de investigación bibliográfica, ¿han encontrado algún estudio que hable de tales perjuicios?

JG.- No creo que se trate de una estrategia o de un plan. Creo que la FDA, en un afán proteccionista, alerta de todos los riesgos pero sin dar la evidencia científica. Yo no estoy a favor de las teorías negacionistas o de que hay una “plandemia”, sino de que falta rigor académico y científico. 

AM.- Cuando alguien me dice que un producto es tóxico o potencialmente tóxico a mí me gusta que me digan la fuente y las dosis de las que ha extraído esa información. A qué dosis ese producto es tóxico y de dónde sale la información. Y si no me lo dicen, yo voy a investigar. Esto es lo que no especifican los comunicados de la FDA ni de la OMS.

JG.- Hablamos mucho de estos comunicados porque son en lo que se basan casi todas las notas de prensa; incluso las agencias verificadoras van a la fuente de las agencias reguladoras como si fueran una fuente primaria, cuando la fuente primaria son los estudios. Luego también han hecho entrevistas algunos científicos opinando, pero sin citar tampoco estudio alguno. Por eso, yo que no soy científico, pero he hecho estudios durante mi labor de doctorado relacionados con historia de la ciencia y filosofía de la ciencia, me he visto obligado a hacer esta labor junto con Alberto porque nadie la estaba haciendo. Pero no hace falta tener muchos conocimientos químicos para poder leer muchos ensayos clínicos y saber sus resultados.

MM.- ¿Creen que las agencias reguladoras se limitan a repetirse y repetirse influyendo en los medios de comunicación para que se creen campañas de “intoxicación”?

JG.- Lo que pasa es que el dióxido de cloro en el fondo va en contra, una parte, del sentido común de la medicina actual. Por ejemplo, está el hecho de que cura varias enfermedades distintas. Si se lo dices a un médico te dice que esto no suele ser así. También el hecho de que lo defiende gente que defiende terapias alternativas que no están avaladas por la ciencia. Muchos médicos se oponen a ellas. Y el hecho de que sea un desinfectante. Creo que esto ha sido casi lo principal. Pero muchísimas veces la ciencia ha desafiado al sentido común de su época. La explicación va más allá de que haya conspiraciones o “plandemias”.

MM.- ¿Hay estudios clínicos que hablen de las dosis a tomar de dióxido de cloro que son seguras?

JG.- La mayoría de los ensayos que hay son en laboratorio o con animales, pero claro que los hay. El ensayo que comentaba antes es un ensayo clínico realizado en uno de los mayores hospitales de Estados Unidos, y también en la clínica Mayo, en los que administraron clorito sódico, hasta 2 mg por kilo de peso corporal, que es una dosis bastante alta, y no hubo efectos adversos. Con dióxido de cloro hay menos estudios en humanos y con dosis más bajas. Pero la propia EPA, Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, los da por válidos como NOAEL, como dosis a la que no hay efectos adversos a partir de los estudios con animales y algunos con humanos. Dice que no se ha detectado ningún efecto secundario desde 3mg por kilo de peso corporal hacia abajo. Así que, si esta misma agencia da por válidos todos esos estudios en animales y algunos en humanos, entendemos que no hay evidencia científica sobre la toxicidad del CDS a las dosis que se están recomendando.

MM.- Alberto, usted que es médico, ¿cree que el CDS se puede tomar todos los días?

AM.- Yo he tomado el producto a diario sin descanso durante 4 meses consecutivos a dosis altas, a dosis de entre 20 y 30 cl al día de solución de dióxido de cloro al 0,3 % disuelto en 1 litro de agua. Lo he tomado a diario ese tiempo sin ningún efecto secundario. Incluso, para probar el margen de toxicidad, tomé dosis de 60 ml al día de dióxido de cloro al 0,3% disueltos en dos litros de agua. Y no tuve efectos secundarios. Ahora mismo lo tomo de forma intermitente porque ya probé lo que quería probar, que era ver su seguridad a medio plazo. Lo hice porque yo no podía ayudar con un producto en el que no creía, necesitaba no solo la confirmación científica de los estudios científicos que avalaban su seguridad, sino que necesitaba probarlo en alguien y yo estaba ahí. Ahora puedo decir que lo he probado en mí. Estas dosis son muy inferiores a las dosis tóxicas, con estas dosis no aparecen efectos secundarios de ninguna clase, salvo un pequeño aumento de la energía y del estado de ánimo que era muy agradable.

JG.- Hay que aclarar que el hecho de que sean dosis más bajas de las tóxicas no significa que sean dosis homeopáticas, son muy superiores a las que se usan para potabilizar el agua.

MM.- ¿Conocéis algún caso de alguien que tome dióxido de cloro y sin embargo tenga coronavirus? Porque algunos afirman que es lo mejor para combatir y evitar este virus.

JG.- No los conozco, no tengo ese tipo de reportes. Yo no los he visto.

Alberto Martínez, médico

AM.- Yo tampoco tengo información sobre eso.

MM.- Como se ha comentado, la doctora Teresa Forcades parece que también halló importantes investigaciones. ¿Pudisteis corroborarlas?

JG.- Sí, esas investigaciones existen, están indexadas, constan en las bases de datos. Ella lo que dice es que buscó los distintos nombres del clorito de sodio, como el NP001. Ella se centra en el clorito porque empezó estas investigaciones hace mucho tiempo. Uno de los estudios dice que el WF-10, un inmunomodulador, es una sustancia equivalente al clorito sódico y lo demuestra con otros artículos que lo dicen, pero no hemos comprobado si tal equivalencia es total. Nosotros nos remitimos a lo que ella dice en la investigación que ha realizado.

MM.- ¿Por qué creen que el dióxido de cloro supuestamente tiene tantas utilidades terapéuticas?

AM.- Está todo por investigar, son puras hipótesis. No lo sabemos realmente, lo que necesitamos es que se investigue.

MM.- Pero aún así hay diversas investigaciones, muy distintas, cada una de ellas con un tipo de enfermedad. Por ejemplo, los estudios que refleja Teresa Forcades hablan de tres o cuatro investigaciones concretas con tres o cuatro enfermedades distintas.

JG.- Nosotros esos estudios son los que menos hemos revisado porque no podíamos comprobar esa equivalencia, aunque parece plausible, y lo que hemos visto es lo que dice Alberto, que son todo hipótesis. Hay una hipótesis que dice que las células tienen unos antioxidantes que se defienden del poder oxidativo del dióxido de cloro que no tienen los patógenos, que no tienen virus y bacterias, y por eso, según esta hipótesis, el dióxido de cloro es selectivo. Son estudios in vitro y se necesita más investigación. No estamos invitando a que la gente lo tome, no estamos dando un consejo terapéutico, estamos apelando a las autoridades sanitarias, a los científicos, a que investiguen, a que hagan lo que está ocurriendo en la Universidad Autónoma de Querétaro o ahora mismo en Bolivia, que se están haciendo investigaciones, pues que se hagan aquí en España y en otros países.

MM.- ¿Algo más que añadir?

JG.- A mí me gustaría añadir que este debate está muy enconado, hay quien dice que el dióxido de cloro lo cura todo o que ya está todo investigado y por otro lado gente que lee un comunicado de la FDA y ya de una forma muy agresiva está en contra y creo que la ciencia no funciona así. La ciencia es más sutil y hay que ir a los matices y a los estudios.

AM.- El dióxido de cloro no será ninguna panacea probablemente, no lo va a curar todo, pero el potencial que aparentemente tiene es increíblemente grande. Entonces, eso es lo que pedimos, que se investigue.

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7 Comentarios

  • En mi experiencia de 5-6 años con CDS , los únicos efectos indeseables q he observado son: Alguna molestia gastrica q solo requiere bajar algo la dosis y algún episodio diarreico aislado . Todo lo demás son resultados buenos y , en muchos casos espectaculares. Requiere más investigación . Gracias Kalcker .

  • Estimado Wenceslao:

    Siento una profunda gratitud por todas aquellas personas que trabajan en beneficio del conjunto de la humanidad.
    A mi humilde entender, Andreas Kalcker es una de esas personas.

    Un abrazo,
    Alberto

  • Hola
    Buen artículo, sin embargo no nombrar a Andréas Kalker biofísico alemán que llevas años investigando el dióxido de cloro me parece muy extraño.
    Slds.

  • Buenos dias. Soy de Lima peru, por favor quisiera contactarme con un especialista o conocedor de las bondades del DIOXIDO DE CLORO, CDS. Tengo la enfermedad de PARKINZON, Tengo 53 años y 12 años con este mal,he empezado a tomar CDS, 10 mml en un litro de agua quisiera saber si existe un protocolo parra el mal de PARKINZON, y si lo hubiera me lo hagan llegar por favor se lo agradeceria mucho.el primer dia empeze a tomar cada hora y en el segundo dia por primera vez pude saborear unas fresas, la verdad ya habia olvidado de lo delicioso que era el fruto, no hago dietas ..como normal. En el cuarto dia senti un bajon a partir d las 5 pm. N o se a que se debe,
    ¿quiero saber que debo comer o’ que no debo de comer mientras tomo el CDS , en conclusion le dire no se como explicarlo, he recuperado el habla 40% mas, ya no tengo incontinencia urinaria……..

    ¿

    • Apreciado Félix Germán:
      Gracias por su consulta.
      Para poder dar un consejo terapéutico lo más acertado y eficaz posible es necesario conocer bien la historia del paciente (su edad, antecedentes, enfermedades, alergias, tratamientos y dosis de medicaciones,…), y también contar con datos precisos sobre su situación clínica actual, así como poder explorar físicamente al paciente en caso necesario. Siento decirle que no conozco a ningún médico en la zona de Lima que pueda ayudarle.

      También desconozco si hay algún protocolo concreto con CDS (Solución de Dióxido de Cloro) por vía oral para el tratamiento de la Enfermedad de Parkinson.

      Un abrazo,

      Alberto Martínez Ramos

    • Continúo contándole, Félix:

      Con relación a las interacciones entre alimentos y CDS: aquellos alimentos ricos en antioxidantes (como los zumos envasados y las frutas ricas en vitamina C como la naranja, el limón, el kiwi, las fresas,…) es conveniente no tomarlos juntamente con el Dióxido de Cloro porque lo inactivan (en mayor o menor medida); otros productos que también pueden inactivar el CDS (y que por tanto conviene evitar si se está tomando Dióxido de Cloro) son el Bicarbonato, el alcohol, la leche y el café. La ingesta de todos estos alimentos debería separarse varias horas (quizá 3 o 4) de la ingesta de CDS.

      Con respecto a tratamientos prolongados (de varios meses de duración) con CDS: dado que el Dióxido de Cloro es un oxidante, cuando una persona decide tomar CDS durante mucho tiempo (meses), puede resultar muy recomendable hacer descansos periódicos de dicha medicación. Prudentemente, muchas personas que toman el Dióxido de Cloro por vía oral de forma prolongada suelen dejar de tomar esta medicación uno o dos días por semana (por ejemplo: toman CDS de lunes a viernes y descansan el sábado y el domingo, y el lunes vuelven de nuevo a tomar la medicación). Durante ese periodo de descanso, las personas aprovechan para reponer los niveles de antioxidantes de su cuerpo: toman abundantes frutas y verduras ricas en Vitamina C (tomate, brócoli, pimiento,…), y algunos ingieren además 600 miligramos diarios (esa es la dosis de un adulto) de N-ACETILCISTEÍNA (que es un medicamento que en España no precisa receta) con objeto de reponer los niveles corporales de Glutatión, un antioxidante natural de nuestro cuerpo que protege nuestras células de la acción oxidante del Dióxido de Cloro.

      Otro abrazo,

      Alberto Martínez

    • Estimado Félix
      Hay en un canal de Youtube una señora con mal de Parkinson, ella tiene alrededor de 16 vídeos y cuenta su proceso. Tal vez podría ayudarle ese testimonio.
      La Sra. se llama Laura Cuéllar.

      Saludos y deseo encuentre pronta recuperación.

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