• 3 julio 2022

EL COVID ME QUITÓ LA VOZ, PERO YA NO ME CALLO

VERONICA RIVAS FDEZ

Me vacuné en julio con una dosis de Janssen. En noviembre, la EMA y el Ministerio de Sanidad recomendaban que los vacunados con Janssen necesitábamos dosis de refuerzo. Desde ese momento no dejé de preguntar en mi centro de salud, en el teléfono centralita nacional de la Consejería y el Ministerio. Incluso escribí por Twitter al doctor Igea. Nadie me daba respuesta de cuándo me podría vacunar.

Hay que tener también en cuenta que estaba en medio de una baja importante siendo persona de riesgo. Por eso, era aún más consciente de la importancia de ponerme la dosis de refuerzo de la vacuna cuanto antes.

Mientras, veía como en otras Comunidades Autónomas (ejemplo Navarra) la dosis de refuerzo llegaba sin problemas a gente de mi edad en el mes de noviembre, pero en Castilla y León, y más en concreto en Valladolid, parece que tenemos otra categoría.

El día 8 de diciembre empecé con catarro, y a partir de ahí tuve varios antígenos y PCR negativas (todas privadas).

El lunes 20 de diciembre también di antígenos negativos, pero en la madrugada del 21 de diciembre me desperté con escalofríos, no podía respirar y la cabeza me explotaba. PCR POSITIVA. A partir de ahí, he tenido todos los síntomas: fiebre alta, congestión, muchísimo dolor de cabeza, ojos, musculares, articulares, picor de garganta, agotamiento máximo… Lo he pasado mucho peor de lo que nunca habría imaginado. Es cierto que no he estado en la UCI, ni ingresada, pero sí que una tarde tuvo que venir la ambulancia porque me ahogaba y mi saturación bajaba. Gracias a Dios, mis pulmones e índices de coagulación estaban bien. Volví a casa, pero eso no quiere decir que pasar este virus haya sido “un catarrito” como dicen… No podía, ni puedo con mi alma.

Mi pregunta es, ¿qué hubiera pasado si se me hubiera puesto dosis de refuerzo de la vacuna cuando la pedí y cuando se ponía en otras provincias cercanas? Probablemente, me hubiera contagiado igual, pero estoy segura de que los síntomas no hubieran sido tan fuertes.

Y la segunda parte. Según el último protocolo a mi hijo, a pesar de ser contacto directo mío, en la Seguridad Social no se le hacía ningún tipo de prueba por ser asintomático. Le hice una PCR privada el mismo día de mi positivo, pero la suya era negativa. Ayer, pasada una semana, decidí hacerle otra PCR privada aunque no tuviera síntomas. Sobre todo, por proteger a los contactos que fuéramos a tener en Nochevieja/Reyes. Mi hijo, ayer día 28, dio positivo.

Si hubiera cumplido el protocolo establecido por el sistema sanitario público mi hijo hubiera probablemente contagiado a mis padres, tíos y demás personas que teníamos previsto ver en los próximos días porque a partir de mañana día 30 a mí me dan el alta sin confirmar con ninguna prueba que soy negativa.

No soy médic@, ni científic@, ni tengo formación de ciencias, pero si tengo sentido común, algo por desgracia bastante ausente hoy en día en la sociedad y, sobre todo, en la clase política.

Puedo entender que los recursos son limitados para lo que a los políticos les interesa, pero lo que no entiendo es que me digan que no es necesaria una PCR a un contacto directo de un positivo. No me gusta que me mientan y menos cuando se trata del dinero público que todos pagamos con nuestros impuestos. Prefiero la verdad siempre. Si no hay PCR para todos, ¿por qué no dicen la verdad? ¿Y por qué no se regula el precio de las PCR privadas? Me he gastado 150€ en una semana, pero seguro que mucha gente no se lo puede permitir. Lo he hecho porque me parecía el mejor regalo que podía hacer a mi familia. Protegerles a pesar de los protocolos.

Escribo todo esto porque me gustaría poder ayudar a gente que se encuentre en mí misma situación. No os confiéis con antígenos negativos que dan una falsa sensación de confianza. Para asegurarse hay que hacer PCR. Ojalá este mensaje de información y prevención viniese de los políticos, pero lamentablemente ellos están más pendientes de su ombligo, su poder y sus votos.

No les importamos para nada. De hecho, creo que el país iría mucho mejor si se fueran todos a su casa. Por lo menos, ahorraríamos unos cuantos millones de euros de sus sueldos y dietas que podríamos utilizar para PCRs, vacunas y ayudar a un sistema sanitario cada día más saturado. Además de que viviríamos mucho más tranquilos porque da realmente asco ver que a lo único que se dedican unos y otros políticos es a insultarse entre ellos con todo lo que nos está cayendo… Este es el ejemplo que nos dan.

Castilla y León se encuentra a la cabeza a día de hoy con la incidencia más alta de España y seguimos sin calendarios de vacunación exactos para nuestros hijos y los test son menos accesibles que en otros lugares. ¿Por qué?

FDO. Alguien decepciond@, engañad@ y hart@ del sistema y sus consecuencias.

V.R.F.

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Un Comentario

  • No me lo puedo creer !!. Estás a favor de opiniones como esta sobre las vacunas , PCR y demás?.
    Me imagino que este comentario-pregunta también la borrarás en vez de responderme.

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