¡Ese Madrid transparente!

Hicieron en la Plaza de España una multitudinaria reunión de 1000 Pedros -carnet de identidad acreditativo de su pedrosidad en mano-, desocupados tocayos, con ganas de juerga, para regalar ánimos a un presidente prepotente con sonrisa de vendedor de peines, que se acababa de subir el sueldo. Y en la Plaza de la Cebada se reunieron, a la misma hora, unos cientos de ceñudos -mal encarados Pablos y Santiagos- que jaleaban con su farra el sueldo recién engordado de la poltrona de sus líderes, y que- enrolados en tangana furibunda- llenaron de viscoso cerumen las ventanas de quienes observaban ese nada glamuroso happening de orejudos iracundos, colmados de odios de quita y pon. Simultáneamente a estas dos insólitas agrupaciones de exóticos invasivos, raritos “memotécnicos”, en la calle de Santa Inés se juntaron un montón de tullidas veteranas vociferantes del pellizco de monja, acompañadas por un batallón de lisiados en incruentas batallas, frente al Colegio de médicos, que se resistían a admitir que lo suyo no tenía remedio y protestaban sin tino ni consignas claras. Pero en las calles principales del Madrid “de las húmedas y frescas cervecitas de la cuestionable particular y ridícula libertad isabelina”,esa libertad pacotillera que remoja las emociones, santiguándose sin respeto alguno ante el bulto timorato del cinturón de castidad de todos los órdenes, bendecido por la Iglesia, la vida transcurrió con una relativa otoñal normalidad. Nadie de esas turbas vocingleras se molestó en reparar ni de reojo que más de 3000 personas sin hogar volvían sin fuerzas, desesperadas y faltos de ilusiones al albergue, al cartón bajo el puente y los soportales o a los periódicos desparramados por el gélido piso del cajero. Son los “madrileños invisibles-imperceptibles”, que sobreviven aplastados, alimentándose de las migajas que esparce el insano postureo de estos ciudadanos con voz y voto, que llenan de coloridas proclamas los muy límpidos vientos de una Almendra sin tufos a pobreza. Siguieron, casi clandestinos, su callado y decisivo curso por el avergonzado asfalto del anonimato los del Samur Social, los de Caritas, Los de cruz Roja, los Acción en Red, los Bokatas, los Voluntarios por Madrid, los Rais, … Y no hubo cumplidos ni reconocimientos ni palmoteos para ellos. Ni siquiera la prensa más comprometida con lo social les dedicó una notita de aliento o de ánimos optimistas. No son contenidos para todos los públicos pensarían. No. Contienen elementos que pueden “resultar perjudiciales para el desarrollo psicológico en la infancia, con independencia del grado de dificultad que presente su comprensión” y, además, “incluyen referencias o descripciones de conductas antisociales, incívicas, ilegales o perjudiciales para la salud, y lo hacen en un contexto que no conduce a percibirlas como cívicas, legales, beneficiosas o inocuas para la salud.” Me dice “el boinas” entre trago y trago de Mencía, manteniendo su proverbial compostura alcohólica, que “somos simples becarios de lo correcto” y que “mucho lirili y poco lerele” y luego me enseña con su móvil en el portal de Transparencia la nómina de Almeida que trinca 108.517,80 euros al año, y la de otros 23 ediles que trincan más de los 84.845,16 que trinca Pedro Sánchez, y es entonces cuando se me atraganta esa aceituna de la diferencia y pienso en todos los bocadillos que podrían zamparse “los míseros basurables”. Hablamos de exactamente 23.672,64 euracos, a mayores por la patilla piojosa.

Leer Anterior

EL DOCTOR EN NATUROPATÍA JOSE COLASTRA ANALIZA EL ENGAÑO MÁS GRANDE DE LA HISTORIA DE LA SALUD

Leer próximo

Héctor Ribao (naturópata): “Hemos encontrado una bebida fermentativa, el VIr, que es la madre de todos los productos, algo así como la levadura, el gérmen que utilizamos para fermentar cualquier sustancia”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

0 Comentarios

    error: Content is protected !!