Germaín Caballero (político): “En Bolivia, el domingo pasado hubo confinamiento con inmovilización total de la población”

En Santa Cruz de la Sierra también hay una creciente ola de contagios, se han superado los mil por día, también hay entre 30 y 40 fallecidos”, nos sigue contando el ex alcalde de San José de Chiquitos, el hombre que consiguió liberar esta ciudad del COVID-19 en octubre del año pasado. Allí, con la ayuda del dióxido de cloro, todo estaba abierto al público, las 24 horas del día. Hoy, sin embargo, tienen hasta 9 casos críticos y 30 contagiados en domicilio. ¿Acaso no funciona el dióxido de cloro?, nos preguntamos. Germaín Caballero, que va a apostar por ser el próximo gobernador de Santa Cruz, se presentará a las futuras elecciones, nos pone al día.

ENTREVISTA EN VÍDEO

CLAVES DE LA ENTREVISTA

De manera legalizada, protocolizada e institucionalizada quien administró por primera vez el dióxido de cloro fue nuestra gestión municipal y con el resultado que se conoce. En la primera ola entre mayo y agosto logramos salir de la crisis sanitaria. El último paciente de San José salió de sala el día 27 de agosto, luego entramos en un tramo epidemiológico que nos permitió, a primeros de octubre, lanzar otra vez nuestro municipio como destino turístico con todas sus actividades abiertas a los turistas. Nos fue muy bien.

EL EX ALCALDE GERMAÍN CABALLERO FUE EL PRIMER EDIL QUE LIMPIÓ UNA CIUDAD DE CORONAVIRUS CON DIÓXIDO DE CLORO

En esta segunda ola nos tocó enfrentar – con mejores condiciones que la anterior -, una media de 3,4 pacientes en sala COVID. Yo hace casi un mes que dejé la gestión municipal. Ahora tenemos 9 pacientes en sala COVID Y 30 en domicilio. Se está haciendo casi el mismo protocolo, pero todavía hay dudas de parte del equipo médico, de la gente que está dentro del hospital para aplicar de manera inmediata el dióxido de cloro. Se está usando de forma alternativa, lo que nos permite decir que San José tiene un relativo control de la pandemia.

Si bien en Bolivia se aprobó una ley nacional sobre la distribución y uso terapéutico del dióxido de cloro no ha terminado de reglamentarse por el ministerio de Salud a nivel médico en los servicios regionales, o departamentales, y en las clínicas privadas; en la mayoría de los hospitales públicos tampoco lo están aplicando. Y eso genera dudas en la mayoría de los profesionales médicos porque al margen de lo que ya esta probado, el producto, hay una competencia económica frente a otros productos y servicios que se ven perjudicados por el dióxido de cloro.

Una persona puede salvar la vida fácilmente con 1 € o 10 € y otros que tienen ingresar a unidades de terapia intensiva, a intubación, donde pueden estar 10,15,20,30 días, pagan más. Yo tuve el caso de un primo que estuvo 52 días y su factura superó los 30.000 €. Para los sistemas de salud es más importante que los pacientes lleguen a esta fase intensiva.

La salud en mi país, y en Latinoamérica, y en parte de Europa, se ha vuelto muy comercial. Interesa más lo que genera económicamente que lo que genera en calidad de vida para la misma población.

En Bolivia la situación es creciente, cada día se reportan casos graves. En Santa Cruz también hay una creciente ola de contagios, se han superado los mil por día, también entre 30 y 40 fallecidos. Hay personalidades, comunicadores, que han fallecido, gente de entre 40 y 50 años. Hay preocupación y ha comenzado a restringirse la población peatonal y vehicular. El domingo pasado hubo encapsulamiento total con inmovilización total de la población. Y sigue siendo inaceptable el uso del dióxido de cloro. En San José, en estas dos últimas semanas, se ha duplicado. Hemos mantenido hasta mayo una media de 3,4 pacientes y hoy hemos tenido 9, todos ellos oxígeno dependientes.

En San José nosotros dejamos el protocolo aprobado, se ha dejado en stock una parte importante del producto para uso terapéutico, pero también se sigue dependiendo de la familia del paciente y del médico tratante para suministrarlo.

Creo que el dióxido de cloro sigue siendo la mejor alternativa, especialmente para pacientes críticos, para pacientes que ingresan a fase de intubación, cuya probabilidad de muerte es muy alta. En Bolivia está sobre el 80-90% los que tienen probabilidad de morir tras ingresar en esta fase.

En el periodo de gestión de alcalde, entre junio y agosto del año pasado, yo lo consumí preventivamente. Tenía acceso regular a la sala de terapia intermedia, sala COVID, y nunca me contagié. Yo me contagié durante mis vacaciones. Me confié, entré en una fase de mucho trabajo, viajaba mucho, mi región es un poco más grande que la mitad del territorio de España, las distancias son muy largas y tenía que recorrer todo el territorio. Comía poco, dormía mal, bajaron mis defensas y me contagié. Cuando tuve dificultades respiratorias me sometí a un tratamiento alternativo de dióxido de cloro con 20 ml por día. En 12 horss me recuperé, pasé de 91 de saturación a 96. Luego mantuve 4 días el tratamiento con la dosificación básica de 10 ml por litro y al quinto día estaba asintomático, estable. .

San José de Chiquitos fue declarado por la COMUSAV como el primer municipio de Latinoamérica en quedar libre de COVID 19. En Bolivia generó confianza, tuvo un impacto positivo. Pero no podemos negar que hay una lucha permanente entre lo que es la parte económica, es decir, la parte farmacológica y los servicios de salud privada que tenemos en Bolivia y que en otras partes del mundo impiden aceptar también el uso regular del dióxido de cloro.

Lo más importante es la calidad de vida de la población. Nuestra obligación como políticos es cuidar siempre a la población.

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