• 14 julio 2020

Henri Ahrens: “Diseñamos un sistema informático que hace un seguimiento de todos los intereses de un partido político en internet”

Él y las empresas con las que ha trabajado fueron parte del cerebro de algún partido político durante pasadas campañas electorales. Es experto en el tratamiento de datos, Data Science, así se le llama. Henri Ahrens dice que “si nos imaginamos un mundo sin internet hasta hace sólo 25 años, nadie puede imaginar qué podrá pasar en los próximos 25”.

Y, sobre la publicidad, otro de sus campos familiares, concluye: “si generas publicidad y publicas estadísticas sobre la publicidad, no deberías ser el mismo que mide las audiencias o, por lo menos, no pertenecer al mismo grupo de empresas. Esto debería ser totalmente incompatible”. ¿Por qué lo dirá? ¿Pasa aquí algo de eso? ¿Actúa como un monopolio el mundo de la publicidad? Habrá que seguir leyendo. Por cierto, otra de sus expectativas tiene que ver con el amor. Al respecto dice: “no somos capaces de medir el amor ni tocarlo, pero todos sabemos que existe. ¿Es por tanto el amor algo que no es real?” Pasen y lean, conozcan a Henri Ahrens.

MM.- Inversor, informático, jugador de golf, investigador de lo esotérico… ¿Cómo y por dónde empezamos? .

HA.- Olvidó dimensiones tales como la de inventor, la de músico, la de padre, la de amigo… Pero al grano, estudié “Computer Information Systems” en Atlanta. He vivido una época fantástica y he participado directamente en toda la evolución de la informática moderna en cientos de proyectos. Fui socio en Suiza y en España de una de las grandes firmas de consultoría globales en el área de tecnología y ciberseguridad. Ahora estoy haciendo una especialización en “Data Science” con la universidad de John Hopkins. He tenido la oportunidad de trabajar con muchísimas organizaciones, desde grandes multinacionales hasta pymes en el área tecnológica, principalmente en Estados Unidos, Suiza y España. En el pasado ayudé a crear una empresa en el sector de los ERP´s (Enterprise Resource Planning), que son básicamente los sistemas que gestionan de forma integral las transacciones tales como contabilidad, compras, ventas, etc. Más adelante he sido inversor en una empresa especializada en bajar datos de todos los medios TV, Prensa, Radio e Internet. Esos datos se agrupan por intereses y se venden a los clientes. Hacemos estudios de “Big Data” cruzando cualquier tipo de información de fuentes abiertas, incluyendo la publicidad. Por último, estoy en el sector de la ciberseguridad y representamos a algunos productos de renombre norteamericano e israelí.

Siempre me gustó más jugar al fútbol, pero no era muy bueno, no heredé las capacidades de mi padre, que fue miembro del equipo juvenil suizo. Como jugador, el golf me encanta, aunque algunos puristas no lo consideren deporte. Creo que ahora va a ser un deporte olímpico. 

Eso de llamarme investigador esotérico… Simplemente me gusta estudiar el porqué estamos aquí. A este respecto quisiera recordar una frase de Don Juan a Carlos Castaneda en su libro “El Lado Activo del Infinito”. El contexto es el siguiente: los dos están enzarzados en el tema del conocimiento y Carlos comenta que uno de sus mejores profesores de universidad en el sur de California, meca de la ciencia, aparentemente sabe muchísimo de todos los temas y por tanto se acerca bastante al prototipo del hombre sabio. Es todo un erudito y está considerado un modelo de rol en el ámbito académico. Don Juan, por el contrario, duda de esa aseveración porque para él un verdadero “hombre de conocimiento” es mucho más y, de una forma un poco satírica, rebate la tesis de la siguiente manera: “Es un científico inmortal. Nunca va a morirse. Y cuando se trata de las preocupaciones de la muerte, estoy seguro de que ya se ocupó de todo. Tiene su parcela en el cementerio y una fuerte póliza de seguros para su familia. Habiendo cumplido con esos dos mandatos ya no tiene que pensar en la muerte. Sólo piensa en su trabajo”. ¿Te has quedado pensando? Al final cada cual tiene que encontrar su camino.

MM.- ¿Cómo consigue sus magníficos bronceados?

HA.- ¿El golf? El golf es lo único, sin embargo tiene una inconveniencia, al quitarme la camiseta se ven las marcas.

MM.- ¿Qué tal se mueve un extranjero en España? ¿Cómo lo tratamos?

HA.- Ya no me puedo mover, estoy anclado. Estoy casado con una canaria, tengo dos hijos españoles y, por si fuera poco, considero a mi suegro de Palencia como otro padre. ¡Qué buena gente! ¡Qué buena tierra! Aparte, me encantan Madrid y Barcelona, entre otras ciudades, y especialmente el pueblo donde vivo. Quizás es donde se viva mejor, por lo menos de lo que yo conozco, y lo digo de corazón.

MM.- ¿A qué le recuerda el nombre de Parménides?

HA.- Parménides fue un filósofo griego, pero para mí es una fundación en Alemania que se dedica al estudio del pensamiento. Su tarea principal es estudiar cómo el pensamiento humano hace frente a la complejidad y a desarrollar metodologías y herramientas innovadoras para apoyar el cerebro humano en este desafío cada vez mayor. Trabajé varios años con esta organización y fue una experiencia inolvidable. Nos llamaban para eso, para resolver problemas complejos usando la experiencia y una serie de herramientas que la organización ha ido creando. A diferencia de la inteligencia artificial, aquí no se pretende sustituir el cerebro humano, sino apoyarlo potenciando enormemente sus capacidades y el trabajo en equipo. Lo más gratificante era la forma en que los clientes se quedaban maravillados con los resultados.

MM.- ¿Cuáles son las fronteras de la informática ahora mismo en temas como publicidad, medios de comunicación y política?

HA.- Ponerle fronteras a la informática es como ponerle puertas al campo. En cuanto a la publicidad, aparte de seguir existiendo en los medios clásicos, ahora está creciendo muchísimo en internet. Aquí hay básicamente dos tipos: la que se llama “display”, que son todos los anuncios automáticos que aparecen en las páginas web, y la de pago de los buscadores. La de “display” se puede medir, valorar y “normalizar” en cierta medida para compararla con otros medios. En la de pago de los buscadores compras una palabra y esa palabra te lleva a tu sitio. Es muy efectiva, pero difícil de medir y comparar con otros medios. Por otro lado, está la publicidad en redes sociales que se reinventa cada día y sus posibilidades de segmentación son tremendas. En cualquier caso, la tecnología en la publicidad viene de la mano del “Big Data”.

En cuanto a los medios de comunicación tradicionales, están sufriendo una presión importante. Hasta la llegada de internet era todo bastante estable, ahora pienso que algunos no van a poder soportar la presión. El concepto de inmediatez de la noticia ha cambiado porque la tecnología facilita la generación de contenidos de forma casi instantánea, lo que, a su vez, genera muchos contenidos dudosos. Dicho todo esto, creo que muchos medios se han fortalecido porque producen contenidos de alta calidad y/o han sido capaces de satisfacer las exigencias de audiencias muy diversas combinando el uso de nuevas tecnologías.

En cuanto a la política, pienso que la gente está un poco cansada de tanta retórica. Muchos políticos son expertos en las nuevas tecnologías y no hay duda que sacan provecho de su manejo. Se utiliza mucho el odio entre posiciones extremas. Al final creo que no lleva a nada bueno y lo único que pretenden algunos es simple y llanamente su propio “poder” egoísta haciéndonos creer que se preocupan por el pueblo. Y la medida de que sea bueno o malo supongo que tiene que ver con que todos seamos lo suficientemente razonables para detectar las mentiras y manipulaciones y eso dependerá de nuestra propio nivel de educación y de consciencia.

MM.- ¿Cómo mejora la actividad publicitaria con las máquinas informáticas? ¿Qué datos manejan ahora las empresas gracias a la informática?

HA.- La actividad publicitaria con todas estas máquinas informáticas, como dices, está en diseñar campañas cada vez más específicas. Ahora te conocen mejor y con todos tus datos pueden predecir qué tipo de gente tiene más probabilidad de comprarse un artículo o servicio de ciertas características, con lo cual ya no se pierde el esfuerzo de una campaña, es como regar con gotero. Lo que me preocupa es cuánto saben ya de nosotros y quién. Eso sí que no es transparente. Lo que tampoco es transparente es todo lo que se está haciendo para conseguir más información. En algunos sitios del mundo, por ejemplo, sin ir más lejos, el sistema de reconocimiento facial te puede impedir comprar un ticket en el transporte público o un artículo específico. ¿Y qué pasa si el sistema se equivoca? En un caso hipotético no puedes visitar a tu padre moribundo en el hospital por un error de código en la máquina. ¿Y a quién te vas a quejar, a un contestador?

MM.- La política es uno de los grandes escenarios para la informática. ¿Cómo interviene para echar una mano a los partidos que compiten?

HA- Solo puedo hablar de dos casos en los que he participado indirectamente. En uno diseñamos un sistema que hace un seguimiento de todos los intereses de un partido político específico. Se recoge toda la información disponible, se cataloga y se avisa en tiempo real vía Whatsapp. Aquí se pueden gestionar los umbrales para que sólo salten las alarmas cuando algo de verdadero interés sucede con el fin de poder reaccionar inmediatamente. La inmediatez de la noticia es la clave y algunos partidos han sabido sacar provecho de esto.

Hay otra tecnología que hemos utilizado con fines políticos y tiene que ver más con herramientas para la toma de decisiones al servicio del diseño de campañas. Estas herramientas funcionan creando un contexto inteligente que valora todas las variables y sus conexiones, la máquina te ayuda a decidir entonces qué debes hacer y con qué prioridad.

MM.- ¿Aplicada a la neurología, por ejemplo, podrán prevenirse enfermedades como el Alzheimer?

HA.- La gran mayoría de los investigadores trabajan en diversos campos y toda esta información se cruza entre las diferentes disciplinas, algo que antes no era tan sencillo. Por ejemplo, se utilizan las imágenes de resonancia magnética de actividad cerebral para entender cómo funcionamos y cómo gestionamos las emociones y podemos combinar este conocimiento con otra información. Aparte, se publican muchísimos datos y cada vez hay más científicos compartiéndolos abiertamente. Las universidades y los centros de investigación se apoyan en toda esa información para encontrar tendencias y patrones que ayuden a desarrollar medicamentos o metodologías que funcionen para curar y prevenir enfermedades tales como el Alzheimer. De esta manera se progresa más rápido que nunca.

MM.- Hace tres o cuatro años el Big Data era solo un rumor, solo hablaba de él la élite informática, pero ha terminado arrasando: hay grados universitarios, las grandes empresas crean departamentos específicos… ¿Cuáles son sus grandes cualidades? ¿Cómo hace evolucionar a las empresas?

HA.- Sí, ahora tenemos muchos más datos y esto crece de forma exponencial. Todo lo medimos y ahora vienen los “OT” o el internet de las cosas. Ahora somos capaces de conectar cualquier artilugio, una lámpara, una lavadora, etc. a Internet y medirlo y controlarlo remotamente. Esto, a su vez, genera cada vez más información. Ahora ya no se habla sólo de “Big Data”, que son los datos en sí, sino de “Data Science”, la tecnología que posibilita utilizar esta información de forma eficiente. Básicamente tienes que poder bajarlos para utilizarlos, necesitas un programa que los almacene y los pueda gestionar, conocimientos estadísticos y, por último, saber cómo presentar las conclusiones para que tengan sentido y sean precisas y rigurosas. Que no se olvide mencionar el “machine learning”, que son todos los algoritmos matemáticos que le permiten a la máquina concluir sobre la relación entre variables. Por ejemplo, el algoritmo de “machine learning” predice en Netflix qué películas te gustaría ver en base a lo que has visto anteriormente. Las cualidades son enormes, podrías predecir cualquier cosa con bastante exactitud si tienes toda la información relevante. Se podría aplicar para prevenir enfermedades y/o a curarlas. De la misma manera, se puede aplicar a cualquier tema que se desee. Podemos aprender mucho más rápido porque nos enfocaríamos en los aspectos cada vez más relevantes. Muchas empresas ya lo están utilizando especialmente para mejorar el conocimiento de sus clientes, el servicio, el diseño de productos, etc… No tiene fin el campo de actuación, es mejorar la inteligencia de la empresa.

MM.- Hay empresas que se dedican a crear millones de “fake news” y han creado un negocio tremendo. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Cómo podemos defendernos de este acoso informático?

HA.- Bueno, creo que la fuente es lo que importa. Las “fake news” normalmente vienen de fuentes no contrastadas y de sitios “extraños”. Los medios de toda la vida no se atreven a sacar una noticia sin contrastarla, aunque muchos de ellos han caído ya en la tentación de lanzar noticias sin contrastarlas. Lo que más preocupa son las redes sociales, que se pueden descontrolar rápidamente. Además, hay otros medios que son controlados por una ideología concreta o por el partido en el poder. Hemos llegado hasta aquí, pero ese es el precio de la libertad. ¿Cómo nos defendemos? Yendo a las fuentes que tengan buena reputación y que sean objetivas. Estar siempre alerta cuando nos pasen una noticia en las redes sociales y no diseminarla sin antes contrastarla.

MM.- Para el descubrimiento del genoma fue necesario un sistema de computación que necesitó, por volumen, un hangar de aviación. Ahora estamos trabajando en la nube, pero aún se tiene la sensación de que estamos a años luz de los grandes descubrimientos, de las grandes aplicaciones. ¿Es así o la informática ya está cambiando nuestro mundo y apenas nos damos cuenta?

HA.- La informática ya ha cambiado nuestro mundo. Ya no podemos vivir sin poder estar conectados virtualmente, es como vivir sin corriente eléctrica. La propia pandemia de la Covid-19 nos ha mostrado que el confinamiento hubiera sido casi imposible sin toda la infraestructura de comunicaciones. Los cambios se han producido y se están produciendo cada vez más rápidamente. Según Yuval Noah Harari, el autor del libro “Homo Deus”, los humanos buscamos la dicha y la inmortalidad: “El ascenso de humanos a dioses puede seguir cualquiera de estos tres caminos: ingeniería biológica, ingeniería ciborg e ingeniería de seres no orgánicos”. Estas tecnologías ya son una realidad. Si nos imaginamos un mundo sin internet hasta hace sólo 25 años, nadie puede imaginar que podrá pasar en los próximos 25. Yo prefiero ser más realista y pensar que a mí,  por lo menos, eso de la inmortalidad no me va a tocar. Todavía se muere la gente aunque tenga todos los medios tecnológicos a su alcance. Por tanto y por lo pronto, hay que seguir buscando en nuestro interior.

MM.- Si para hacer cualquier gran avance se necesitan más datos y no podemos conseguirlos, pues cada vez hay más restricciones para adquirirlos, ahí juega un papel importante la Agencia de Protección de Datos, ¿cómo lo hacemos?

HA.- La Agencia de Protección de Datos sí te permite almacenar y trabajar con cualquier dato como dato en sí siempre y cuando hayas desprovisto del dato la parte personal. En otras palabras, si extraes el nombre, la fecha de nacimiento y otros campos que identifiquen a un individuo en particular, el dato podría hacerse disponible. Así se puede utilizar para hacer todo tipo de estadísticas, cruzarlo además con otros datos sin nunca tener que saber específicamente quién fue el sujeto en particular.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MM.- Como siempre, en el modelo Big Data o de Data Science, las grandes empresas llevarán la delantera. ¿Corren peligro las pymes?

HA.- Claro, seguramente las empresas más grandes con acceso a ese tipo de tecnología tienen unas ventajas muy importantes con respecto a los competidores que no lo pueden pagar. En las industrias típicas siempre se ha hecho mucho hincapié en evitar los monopolios. Se han creado leyes antimonopolio para evitar concentrar demasiado poder en algunas empresas. ¿Quiénes son las empresas que poseen más datos sobre nosotros? ¿No son de alguna manera monopolios? Parece que a nadie le interesa o que nadie entiende qué pasa o simplemente que hay tanta concentración de poder que ya ni siquiera se puede hablar de ello. Las pymes siguen siendo la clave de la innovación, del empleo y seguramente de la libertad como seres. Debemos hacer todo lo posible para dotarlas de mayor competitividad. El acceso a los datos debería ser mucho más democrático, abierto y transparente.

MM.- Hablemos de publicidad. ¿Cree que la publicidad es un negocio ético?

HA.- La publicidad es muy importante porque es un invento buenísimo para dar a conocer nuestros productos y servicios. Por tanto, tiene que ser veraz y totalmente transparente. Sin embargo, sucede aquí algo muy interesante. En internet tenemos un líder indiscutible, los buscadores. Son totalmente opacos, nadie sabe con exactitud cómo funcionan los algoritmos. De un día para otro te avisan que las condiciones han cambiado. Cuando llamas no hay una persona detrás, sino un contestador automático. Cuando logras finalmente hablar con alguien después de repetidos intentos, no existe ningún poder de negociación, la nueva regla es la regla. Si no te gusta, te vas.

Recuerdo mis tiempos de auditor interno con la ley SOX (“Sarbanes-Oxley”) americana y en especial con empresas de publicidad. La SOX regula la ética en los negocios. Aquí se investiga el hecho de la transparencia de la publicidad. Esto no se cumplía en algunos casos que yo tuve que auditar debido, básicamente, a la poca transparencia de los descuentos por volumen. Mi experiencia en esto fue muy escasa y no está actualizada, por lo tanto no es extrapolable. Pero más importante es el hecho de que no se puede ser arte y parte. En otras palabras, si generas publicidad y publicas estadísticas sobre la publicidad, no deberías ser el mismo que mide las audiencias o, por lo menos, no pertenecer al mismo grupo de empresas. Esto debería ser totalmente incompatible. Ahora no quiero decir con esto que no sea ético. Tampoco me quiero meter con el tema de las redes sociales. Pero aquí pasa lo mismo, sufrimos de demasiada concentración de poder.

MM.- Cuando no está usted diseñando un nuevo programa está usted investigando en lo esotérico. ¿Qué hay de verdad tras el velo de la realidad?

HA.- Qué insistencia con lo esotérico. Yo tuve una experiencia que voy a tratar de narrar lo mejor posible. Hace muchos años tomé un curso de Inteligencia Artificial. La idea era crear las bases para resolver la lógica “predicada y proposicional” y el proyecto de fin de curso era resolver todas las reglas que las componen. En teoría, si la máquina puede procesar estas reglas correctamente, está en cierta forma capacitada para tomar decisiones. En otras palabras, si Juan es hijo de Ana y Ana es esposa de Pedro, por ende la máquina puede determinar que Juan es hijo de Pedro. Esto se hace programando. Yo utilicé Pascal y una serie de combinaciones de estructuras de datos bastante complejas. Ya había resuelto casi todas la reglas, sin embargo las dos últimas me estaban volviendo literalmente loco. Mi programa era un programa de recursión, que se llama a sí mismo, y al intentar seguirlo me perdía en todas las estructuras de datos. Llegué a soñar colgado de una lista en una rama de un árbol binario. Por más que lo intentaba seguir, era imposible. Un día, después de varias semanas de locura, amanecí y recuerdo tener clara la solución, digité el código e increíblemente funcionó. Es lo más parecido a la inferencia matemática que he tenido, pero me desveló que hay mucha información almacenada en nosotros, seguramente en nuestro inconsciente, y que nosotros sólo somos conscientes de una parte de ello. Esto lo intuyó claramente Freud, y Jung fue mucho más allá creando los famosos arquetipos. Muchos de los cuales Jung demostró que son más reales que los propios objetos. Lo más increíble es que demostró que estos arquetipos eran comunes para todos los humanos sin importar si eras parte de una tribu apartada del mundo o de una ciudad moderna. De esta manera demostró que existe un inconsciente colectivo y que este es universal. Por tanto, no sólo somos fruto del cuerpo y de la experiencia, sino que hay algo mucho más sutil que impregna nuestras vidas.

MM.- ¿Cómo se puede acceder a otras realidades?

HA.- En mi caso primero tuve que empaparme y entender todas las reglas y las bases de programación. Sin esto no habría podido llegar a resolver el problema, pero también tenía que confiar en la solución sin tener que seguir cada detalle. De la misma manera debemos salir un poco de la zona de confort y empezar a ver la realidad como algo mucho más amplio que simples objetos que podemos tocar. No somos capaces de medir el amor ni tocarlo, pero todos sabemos que existe. ¿Es por tanto el amor algo que no es real? David R. Hawkins en su libro “El ojo del yo” señala: “El mundo de la ciencia es insuperable a la hora de comprender y manipular el mundo material. La ciencia nos lleva a la Luna, pero sólo la consciencia del hombre le da sentido o significado a la hazaña. Del mismo modo, la alegría no proviene de las cifras o de las estadísticas, sino de lo que significan”.

MM.- ¿Sigue usted algún camino espiritual?

Sí, claro. Me inspira mucho Jesucristo. Sin embargo, creo que las fuentes convencionales no son el único camino para llegar a él. Si conocemos la historia fue en el concilio de Nicea, donde se determinó qué libros se deberían incluir y cuáles no. Se dice que se quitó toda información que no se considerase relevante. He leído, por ejemplo, que no se incluyó un libro que narraba que todo estaba en ti, que Dios estaba en todas partes y que el camino era un camino interno sin necesidad de tener que ir a un lugar de culto o seguir una jerarquía humana específica. ¿Por qué entonces no se incluyó? Porque seguramente no servía a los poderes de la época. ¿Quién controlaba la información? Con esto no quiero poner en entredicho el excelente trabajo que ha llevado nuestra religión que nos ha provisto de unas bases sólidas para obtener ese conocimiento a través de tantos siglos. Tampoco negar el increíble poder de asombro que tienen nuestros templos. Por otro lado, sí hay un Dios y sólo un Dios será el mismo para todos porque si no estaría negando ese mismo hecho. El Budismo, por tanto, puede ser igualmente inspirador. Esto es aplicable hoy en día cuando nos bombardean con tanta información. Como hay tanta, el filtro es uno mismo, nuestro interior y nuestra propia consciencia. ¿Qué tan limpia está y cuánto la hemos llenado de buenos sentimientos, de información transparente, verdadera y ética para que los filtros actúen adecuadamente?

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