ISIDRO PÉREZ (Psicólogo): “La hipnosis produce cambios en nuestro funcionamiento cerebral que son observables mediante las técnicas de neuroimagen”.

Psicólogo e hipnoterapéuta, Isidro Pérez utiliza la hipnosis para mejorar la vida de las personas. “Una de las técnicas de hipnosis más habitual es la de fortalecer la autoestima. Son técnicas que se llaman de fortalecimiento del ego”, nos dice nuestro invitado, y como autoestima necesitan todos los que han sufrido una ruptura de pareja ya sabemos a cuantas personas les podría venir bien sentarse cómodamente en el sillón del hipnoterapeuta para, exclusivamente, centrarse en la voz de quien le va a ayudar a transitar por los inexplorados territorios de la mente y el cerebro. Hay “Heridos de Amor”, libro escrito por Isidro Pérez, pero el dolor se disfraza de muchas otras maneras: fibromialgia, cefalea…, y la hipnosis es una herramienta muy útil para, al menos, disimularlo. Es tan poderosa la hipnosis que en el siglo XIX, se utilizó en miles de operaciones como anestesia quirúrgica. Y sin embargo, nos aclara Isidro Pérez, se trata de “una técnica que se aprende como otra cualquiera. No requiere ningún don”.

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CLAVES DE LA ENTREVISTA

Mentiríamos si dijéramos que tenemos éxito a la hora de dejar de fumar en el cien por cien de las ocasiones, pero si, es razonable el porcentaje de pacientes que consiguen dejar de fumar a través de la hipnosis, que es una de las aplicaciones que más nos piden: dejar de fumar.

En el siglo XIX, cuando la hipnosis es introducida en el quirófano, se practicaron miles de intervenciones quirúrgicas utilizándola como anestésico. Ramón y Cajal fue uno de los que lo hizo, en el parto de su esposa. Y lo que ha venido después es el interés de la hipnosis por el dolor crónico, como la fibromialgia, uno de los dolores que vemos habitualmente en consulta, pero también vemos cefaleas o dolores lumbares que no se corresponden con ninguna problemática de tipo estructural de la espalda sino que se basa en la parte psicológica: estrés, depresión, conflictos no resueltos…

Las operaciones quirúrgicas se han dejado de hacer con hipnosis porque son más fáciles de trabajar con anestesia química. Además, la hipnosis requiere una preparación del paciente y que los médicos estuvieran entrenados. Hoy, todavía se hace alguna intervención. La reina Fabiola, hace algunos años, se sometió a una anestesia química menor acompañada de una anestesia hipnótica.

La ansiedad tiene mucho que ver con nuestra propia sugestión negativa. La persona que tiene ansiedad o ataques de pánico, en el diálogo que tiene consigo mismo introduce pensamientos negativos. Convendría que recordáramos el concepto de sugestión porque se produce cuando alguien o tú mismo te comunicas algo que no analizas; y en las personas que padecen ansiedad destaca ese componente de autogestión negativa. La hipnosis a nivel clínico lo que tiene que hacer es que la persona sea más consciente de esas sugestiones negativas y que pueda por tanto modificarlas.

Cuando hacemos la hipnosis pedimos al paciente que se siente en un sillón cómodo y que se concentre en nuestra voz. El paciente lo hace con los ojos cerrados y se va a ir encontrando muy relajado, va a disfrutar de cómo se encuentra, y dentro de esa situación hipnótica vamos a ir trabajando de diferentes maneras. Vamos a procurar que no haya ruidos ni distracciones y sobre todo que haya esa concentración en la voz del hipnólogo.

Nosotros recomendamos que el profesional sea alguien de la salud. La hipnosis no tiene sentido fuera del ámbito de la salud. Como terapia tendría que ser un profesional de la salud el que aplicara esta técnica. Una técnica que se aprende como otra cualquiera. No requiere ningún don.

Por la neurociencia hoy sabemos que a través de la palabra la hipnosis va a introducir cambios – sobre todo con la repetición -, que son observables mediante las técnicas de neuroimagen. La hipnosis produce cambios en nuestro funcionamiento cerebral.

Se suele aplicar en combinación con otras técnicas, tanto a nivel psicológico como médico.

Lo recomendable es que si se empieza la hipnosis se dejara de tomar la medicación. Si los medicamentos no producen resultados tangibles, no reduce los dolores o molestias en una fibromialgia, por ejemplo, mejor dejar la medicación, pero esa decisión la tomaríamos en combinación con el médico que atiende a ese paciente.

Isidro Perez es psicólogo y especialista en hipnosis

Casi siempre, a partir de la primera o segunda sesión el paciente empieza a notar una serie de cambios. Necesitamos tiempo, pero es verdad que es una técnica rápida si la comparamos con otros procedimientos que se utilizan en la salud. También dependemos de la capacidad de la persona, hay personas más hipnotizables que otras.

En la hipnosis procuramos llegar a la parte subconsciente que todos tenemos y que se ve muy resentida cuando hay una ruptura afectiva. El daño más importante se produce en la autoestima. Lo peor es cuando la persona es abandonada, porque ha sido reemplazada por otra o ha sido ignorada. Una de las técnicas de hipnosis más habitual es la de fortalecer la autoestima. Son técnicas que se llaman de fortalecimiento del ego. Tenemos que hacer que la persona recupere la confianza, la seguridad, que esa especie de duelo sea lo más corto posible. La hipnosis nos puede ayudar también a relativizar y quitar importancia a las experiencias que mantuvimos con esa persona de la que nos separamos. En definitiva, nos puede ayudar a olvidar más rápido.

Vienen a consultarnos casi siempre por dolores de espalda, cefaleas y fibromialgias, en el territorio del dolor. Los mas difíciles de tratar son los dolores que no se sabe si tienen una causa psicológica o no. A veces no hay correlación entre el problema en sí y los dolores que se tienen. Y hay dolores asociados a otro problema, es el caso del colon irritable, que también suele mejorar con la hipnosis. Es un dolor que viene de un problema digestivo, pero que tiene una parte psicosomática.

He ayudado a algunas madres a prepararse para el parto.

La frontera entre el cuerpo y la mente es cada vez más difícil de establecer. Nuestro cuerpo tiene moléculas mensajeras que llevan información de nuestra mente consciente o subconsciente. Entonces, claro, nos sorprende que desde nuestra mente podamos curar o mejorar muchas cosas. Los internistas hablan de que entre un 70 y un 90 ciento de los trastornos que padecemos tienen un origen psicológico. Luego está que cada caso es diferente, cada persona que nos viene a consulta tiene su propia individualidad o idiosincrasia y la hipnosis se adecua a esa individualidad.

Hay diferentes tipos de dolores. En algunos amortiguamos la señal de dolor que lleva al cerebro. Si una persona se da un martillazo en un dedo, le produce un dolor, pero en realidad es un dolor en el cerebro. Llega por una trasmisión eléctrica al cerebro, que la interpreta de alguna manera. En hipnosis podemos intervenir de varias formas sobre el dolor. En algunos casos tiene una causa física y en otros casos se produce por somatización, o es neuropático. La hipnosis puede intervenir sobre diferentes mecanismos que están procesando el dolor. En el cerebro hay diferentes mecanismos que están modulando o, interpretando ese dolor y podemos influir sobre ellos, sobre diferentes partes de nuestro cerebro.

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