• 14 julio 2020

LOS AULLIDOS DE MIGUEL LÓPEZ

Le pone tanta pasión a lo que hace que, si se ha metido a escribir un libro sobre ese monstruo de la música llamado Tom Waits, tenemos asegurado que habrá tratado de conocerlo mejor de lo que se conoce él a sí mismo. De hecho, le dedicó un libro al tan genial como esquivo Van Morrison, otra garganta única, y le persiguió por medio mundo. Hoy se sabe sus letras casi de memoria y hasta puede que aúlle en la noche como Waits. Miguel López no toca la guitarra, no es músico, pero mueve los dedos por el teclado del ordenador como un ardiente pianista. También tiene un libro sobre un acontecimiento musical épico: The Last Waltz, inmortalizado por Martin Scorsese, y nada menos que otro sobre el padre de El Padrino, Francis Ford Coppola. López ejerce de escritor, pero paga las facturas trabajando como ferroviario.

¿El viaje a Caledonia es de cercanías o de lejanías?

Es un viaje interior. Ni cerca ni lejos, sino hacia adentro. Van Morrison convirtió el concepto Caledonia en un eje de su vida y obra. Llamó Caledonia Soul Orchestra a su grupo de músicos en los años setenta, probablemente el mejor de los que le han acompañado en toda su carrera. También su hija se llama Shana Caledonia o su propia productora: Caledonia Productions. El nombre Caledonia es el que pusieron los romanos a las tierras del norte de Escocia, una zona muy agreste que nunca llegaron a conquistar, aunque estuvieron a punto de lograrlo. Los caledonios eran la tribu más fuerte de los pictos, habitantes de estos parajes. Se puede ver Caledonia como lo inconquistable, lo que no se rinde. Mi hermana y yo creemos que El Tío Vinagre, como se le ha llamado alguna vez en España, siente Caledonia como un viaje sin retorno hacia un punto de partida imposible de alcanzar, como un compromiso irreductible de la música en su lucha hacia esa quimera.

¿Qué tiene Van Morrison para merecer tu interés y dedicación?

De alguna manera son obsesiones personales. La biografía de Van Morrison apareció en 2004 y muy pronto se agotó la primera edición. Era un personaje que entonces estaba raramente en el foco mediático y vimos la necesidad de divulgar la esencia del monstruo. Isabel y yo fuimos a muchísimos conciertos que ofreció entonces en nuestro país (pueden verse en nuestra web, www.viajeacaledonia.com) y comprobamos una pasión desatada entre muchos melómanos sin suficiente apoyo bibliográfico. La exploración era personal y también trataba de facilitar la comprensión de un músico repleto de meandros y recovecos personales, de acceso dificilísimo, salvo por sus canciones y testimonios que fuimos recogiendo.

Miguel López
El último libro de López, Tom Waits. El aullido de la noche

   ¿Alguna vez te han considerado como retratista de poetas malditos, de artistas de culto?

Es cierto que me interesan personajes que han peleado por su independencia creativa. Esa coherencia se suele pagar. Y muy cara. Van Morrison lleva medio siglo y ha triunfado finalmente, pero por tesón y calidad y a pesar de sus guerras contra las compañías discográficas, el negocio musical o los medios de comunicación. Ya ha conseguido su nombre en la historia por la grandeza musical demostrada en más de cuarenta discos, pero nunca le ha resultado fácil nada. Coppola también pagó su precio. Su recorrido le llevó desde Rey Midas de Hollywood en tiempos de El Padrino a apestado social con Apocalypse Now y Corazonada. Se enfrentó a enemigos muy poderosos contra los que ha luchado y, de alguna manera, vencido. The Band, el grupo que tantos años respaldó al premio Nobel Dylan, también sufrió ese “malditismo”, por vivir a la sombra de un genio. Hemos querido mostrar la verdadera dimensión de esas figuras que se mueven en zona de sombras, muy creativas y de enorme calidad en su expresión artística.

El último Vals y los Coppola te acercan al cine sin dejar la música. ¿Qué tiene Scorsese o que tuvo aquel mega concierto de The Band que te hizo volver al ordenador?

Nunca comprendí que no existiera en todo el mundo un libro dedicado a El Último Vals. Imposible Vivir Así es el primero y por ahora el único. Y es difícil de entender. Un concierto con Dylan, The Staples, Van Morrison, Neil Young, Muddy Waters, Joni Mitchell, Bobby Charles, Eric Clapton, Doctor John, con parte de los Beatles y de los Rolling Stones… Retrata un momento de extraordinaria importancia y está rodado con belleza deslumbrante por Scorsese. En aquel tiempo el realizador italoamericano no era más que otro joven que buscaba su lugar bajo el sol, pero entonces solo era una promesa. El concierto que celebró The Band para retirarse es una obra maestra. Me parecen muy bien las pirámides y la Gran Muralla y Chichén Itzá, pero la grandeza que aporta al arte humano The Last Waltz se reconocerá y estará algún día entre esas maravillas. Espero no haberme quedado corto.

Francis Ford Coppola con Miguel López, Isabel López, y sus respectivas parejas: Pilar Marijuan y Antonio Sancho

Coppola parece haber caído en cierta época oscura. ¿Se ha retirado o le han retirado las circunstancias?

Acaba de cumplir este abril los 81 años y sigue con los mismos sueños intactos. Sufrió un batacazo económico descomunal cuando varios intereses confluyeron para hundir Corazonada (One From the Heart). Tardó una década en recuperarse del golpe. Fue gracias a Drácula cuando salió del agujero, otra obra mayor del genio. Desde entonces se ha dedicado a experimentar, algo que siempre ha marcado su obra. Está trabajando en el “cine en directo”, igual que se aventuró en el “cine electrónico”, algo que hoy es lo normal, pero que él intentó con décadas de adelanto. No se ha retirado y mantiene vivo el sueño de realizar Megalopolis, una obra inmensa en la que lleva enfrascado varias décadas. Todos sus últimos pasos dan la respuesta a la pregunta: anticomercial a más no poder.

Y Tom Waits y El Aullido de la noche. De nuevo un poeta maldito, una garganta especial, una música distinta y un libro que escribes con tu hermana. ¿Tanto talento se merece Waits?

¿Talento? Jajajaja, no sé si tenemos derecho a asomarnos al talento del californiano. Sí se merece este libro y también una enciclopedia. Al tiempo. Es un artista total al que seguimos desde hace casi cuarenta años y se puede abordar no solo desde la música, sino como actor, fotógrafo, poeta, cuentista…

¿Por qué el aullido de la noche?

El título es un guiño que hacemos Isabel y yo a Allen Ginsberg. Este poeta de la Generación Beat publicó Howl en 1956, un libro que sacudió las conciencias bienpensantes de su tiempo y que fue un grito de libertad que puso fuego en los pies a muchos jóvenes. Waits es un personaje nocturno. Noche es la palabra más citada en sus canciones y es su territorio de sombras, porque es muy celoso de su intimidad y desdibuja el rastro que conduce a sus verdades.

¿Podríamos resumir el genio de Van Morrison en una sola canción?

No, no se puede. Van the Man ha cantado a todo y desde todas las ópticas. El último premio Nobel de Literatura, Peter Handke, que algo sabe de emociones, dijo que “las baladas de Van Morrison contienen el canto de una vieja, una mujer, un niño y un hombre. La voz humana”. Pero bueno, vamos a citar una: Listen to the Lion. El irlandés ruge en esta pieza durante más de 11 minutos una arriesgada introspección musical. Muestra una energía milagrosa, una corriente de sinceridad animal. Esta odisea personal se convierte en un aviso sobre lo inalcanzable y arroja un poco de luz sobre la oscuridad humana. Nadie distinto a Van Morrison podría haber cantado algo así.

¿Y una de Tom Waits?

Una vez roto el dique de contención, cabe citar una, la de hoy, la de esta hora. Palabras mayores son las de Christmas Card From a Hooker In Minneapolis (Tarjeta Navideña de una Puta en Minneapolis). Es un relato desgarrador, pura poesía urbana que entronca con las mejores líneas de los cronistas de sucesos en los años cuarenta. Decir que en esta canción pinta un cuadro desolador es quedarse corto, pero también alberga una ilocalizable dulzura en la voz que ilumina cada nota.

¿Qué podemos descubrir de los artistas en las letras de sus canciones? ¿Y de Tom Waits?

Creo que hay mucha verdad en las canciones de los grandes artistas sobre sus vidas. No es sencillo. A veces son imágenes, o retruécanos, o expresiones que, en el caso de Tom Waits, sólo tienen sentido en unas pocas calles de un barrio perdido en Los Ángeles. Hay que bucear en esos textos para encontrar las verdades. Y ese camino está repleto de trampas.

Isabel y Miguel López

¿Hasta que punto se intuye la influencia de Bob Dylan en la música de Van Morrison y Waits?

La influencia de Premio Nobel está en ellos y en todos los coetáneos. Van Morrison admiraba tanto a Dylan que solía merodear por la casa que el bardo de Minesotta tenía en Woodstock, a ver si con un poco de suerte se tropezaba con él. Waits ha trabajado con uno de los hijos de Dylan y ha narrado la vez en que lo conoció personalmente como si se hubiera encontrado con Dios, la Virgen y toda la corte celestial al mismo tiempo. La influencia de Dylan en inmensa, inabarcable. En ellos y en nuestro modo de vida.

¿Y la llamada generación beat, los escritores también malditos que surgieron en el preludio cultural de los míticos años 60 norteamericanos?

Es un grupo de artistas muy valiosos y de gran vigencia. Fueron valientes, osados y muy buenos literatos. Ginsberg acompañó a Dylan en los años de tempestad y fuego. Aparece al fondo del que debe considerarse el primer vídeo musical de la historia, Homesick Blues, de 1965. Jack Kerouac, de cuya muerte se han cumplido el pasado octubre cincuenta años, es en mi opinión el que más huella dejó. On the Road, su novela más conocida, de 1957, impactó muchísimo a Dylan y también a Waits. Ambos han visitado su tumba en reconocimiento a sus aportaciones. Ahora, un grupo de músicos, escritores, cineastas, poetas y periodistas acaban de hacer un disco-libro llamado Tras las Huellas de Kerouac, bajo dirección musical de Flaco Barral. Un homenaje que es toda una joya y un orgullo que se haya hecho aquí.

¿Has pensado en escribir sobre Kerouac, Ginsberg, Burroughs y compañía?

Soñar es gratis. Quizá sea posible. Suelo decir que sólo escribo un nuevo libro cuando me he recuperado económicamente del anterior. Algo se ha escrito, pero falta mucho por contar.

¿Los López volverán a viajar de nuevo juntos?

Los hermanos López siempre estamos de viaje, a veces sin mover los pies, como en estos días de confinamiento. Pero siempre juntos. Lo aprendimos de nuestros padres y vamos de la mano hacia Caledonia.

 

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4 Comentarios

  • Yo pasé mi adolescencia escuchando a esta tropa de músicos alucinantes. Los llevo en mi ADN. Los escuchaba mucho, estoy seguro que a mis hijos, el día que los descubran, les resultarán familiares. Gracias, Miguel, por recuperarlos.

  • Conocí a Van Morrison gracias a Viaje a Caledonia. Nunca podré agradecerlo suficientemente.

  • La obra de Miguel, su música, su cine, su pilar. Siempre me traen recuerdos a marzo. Cuándo busco en las robustas encinas las frutas de bellota. Las cuales guardo en mi boca un tiempo. Las ablando. Quito la cáscara color tierra. Y poco a poco el terciopelo amargo que cubre la pulpa. Al final un dulzor robusto, pleno, con sonidos de viento.pasando por encinas. Y de montes donde poder aullar. Este marzo aullare con tu libro. Muchas gracias Miguel.

  • Gracias por la entrevista. Muy buenas las preguntas, que empujan a reflexionar sobre unas vidas tan creativas como necesarias.

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