Mientras aumenta la pobreza y el arrumbamiento de la clase media casi todas las instituciones se han degradado y puesto al servicio del golpe. Con gran éxito práctico se ha anulado la Corona y el Parlamento, degradados a meros figurones decorativos en esta paradójica Monarquía parlamentaria, además de la cúpula de las FFAA o de parte de la Judicatura entre otras instituciones relevantes.
En consecuencia, no cabe afrontar esta etapa hasta que se produzcan las votaciones, si es que al final se producen, con normalidad. No hay juego limpio, estamos en manos de tahúres protegidos por el aparato del Estado. Lo acabamos de volver a ver con la burla a la presunta soberanía nacional con motivo de los decretos decaídos sobre la vivienda. O la humillación al Tribunal Supremo con lo de la amnistía a los ladrones y golpistas o la infame ley de nietos. No. Ya no estamos en una “democracia” medio homologable siquiera y todos los defectos de la chapucera constitución del 78 están quedando a la luz. No es un problema solo de gobierno: es del Régimen en su conjunto que lo ha traído al poder y que consiente el desmantelamiento institucional a mayor granjería y beneficio de la plutocracia internacional. Hoy la diferencia entre la democracia y la dictadura es la diferencia entre permitir el mal, también en su caso el bien, e imponer el mal.
El Régimen se encuentra hoy en esa fase de imponer el mal. Y la sociedad está indefensa por la traición de las instituciones que debieran defenderla. De modo que el tinglado acomoda el censo electoral modificándolo o degradando a las personas para degenerarlas en coherencia con su naturaleza. Suele decirse que las naciones tienen los gobernantes que merecen. Existen casos en que se supone merecerían mejores gobernantes de los que disfrutan pero una actitud predominante puede fomentar y mantener la forma de gobierno que más le corresponde. Así que la imposición WOKE por su naturaleza viciosa y disolvente del orden moral y social conlleva la tiranía. Es desmoralizador observar como aún mucha gente sigue tan en la inopia como para gritar ¡Viva el rey!
Cabe la interferencia externa, hoy perjudicial para la causa de la civilización puesto que muchos de los problemas provienen de la plutocracia internacional, la UE y la OTAN, o se agravan y cronifican gracias a ellas.
¿Se puede revertir esta situación?
Dentro del Régimen que nos ha traído hasta aquí me temo que no haya solución puesto que está tan viciado que no parece pueda regenerarse desde dentro. No observamos una oposición viable que se oponga. Ni tampoco que apueste por un proceso constituyente.
En estas condiciones votar apuntala a un Régimen corrupto y sin soberanía causante de todos estos males. Desde ese punto de vista lo lógico es la abstención. Pero abstenerse permite la impunidad de los corruptos y traidores, pero debilitaría o incluso arruinaría al tinglado si fuese muy grande, lo que no creo que suceda por la presión de su propaganda. De modo que lo esperable es que tenga efectos nulos.
El objetivo de regeneración no debiera ser un simple cambio de gobierno sino de sustitución del Régimen monárquico por otro en verdad democrático y con soberanía nacional. Pero ahora estamos lejos de eso, urgidos a intentar defender lo que se pueda.
Descartado el Frente popular, votar al PP supone cambiar de caras para hacer la misma política agendista. Incluso puede que peor si recordamos las fechorías que pretendía perpetrar Feijoo en Galicia con motivo de la pandemia contra los no vacunados. Como buena socialdemocracia sui generis tampoco es de descartar un gobierno de coalición con el PSOE, prescindiendo del falsario, que ya está demasiado quemado e impide el disimulo. Es decir, igual que en la UE, con parejos resultados.
La credibilidad de VOX como patriota regeneracionista ha menguado mucho por sus amistades y declaraciones. Su lamentable identificación con traidores e indeseables como Trump o Milei espanta a cualquier ciudadano bien informado. Por lo menos hay que agradecerle el haber hecho algo de oposición, aunque ahora ya resulta dudoso si tal oposición era en realidad a la otra importante facción sionista; la WOKE de Soros representada aquí por el falsario y su banda, podemitas, filoetarras, golpistas catalanes, O-Sí-G y demás ralea. Un ejemplo: en la crisis de Ceuta no puede pasarse mucho de críticas porque sus causantes emboscados son sus mismos protectores EEUU e Israel.
Una coalición entre PP y VOX, es como mezclar agua con aceite, no parece muy viable si es que VOX resultase leal a los principios patrióticos que dice tener. Participar de comparsa subsidiaria del PP no ayuda a mantener su credibilidad por el cambio. Pero ¿de qué cambio? Debiera aclarase sobre si debe incluir el del Régimen y decir lo que sea: Autonomías, Corona, separación de poderes, neutralidad, invasiones, multiculturalismo, relaciones con la UE, OTAN, proceso constituyente… Y qué estaría dispuesto a hacer para intentar recuperar la soberanía nacional. En realidad lo más importante de todo.
Iustitia Europa ha desarrollado una importante labor de oposición en las RRSS y sobre todo en los tribunales causando más que alguna grave avería al gran timonel y su banda. Pero carece de organización nacional para desarrollar una contundente labor política. Puede ser una alternativa para el abstencionista al merecer el voto como reconocimiento a su dedicación.
Mantengo mi escepticismo sobre las posibilidades de que ningún partido al que dejen presentarse vaya a combatir al causante: el propio Régimen. Más bien su papel recuerda la estrategia del “palomo ladrón”, destinado a seducir y recoger las palomas reticentes y llevarlas mediante engaño de nuevo al palomar.
Sin embargo, una versión parecida a lo que ocurre cabría encontrarla en el otoño de 35 y las votaciones de febrero del 36.














