Angelina Jolie, un momento tristemente inolvidable
Querido navegante gracias por acompañarme en este viaje de la ficción a la vida real:
Con motivo del estreno en España, el pasado 8 de mayo, de la película «Couture», la nueva obra de Alice Winocour, producida y protagonizada por Angelina Jolie, queremos invitaros a un viaje que trasciende la pantalla. No es nuestra intención desvelar los secretos de la trama, sino acompañar a su protagonista, Maxine, que experimenta un impacto profundo tras recibir el diagnóstico de un tumor en el pecho durante un viaje de trabajo a París. Ella estaba bajo los focos de la capital rodando una película como directora cuando el guión de su propia vida cambia sin previo aviso. Angelina Jolie interpreta a Maxine con tanta precisión y sutileza que hace que te metas en su misma piel sufriendo ese mismo shock. A partir de ahí, aparecen miles de preguntas que no te puedes responder porque todo te supera. A veces, la realidad irrumpe en mitad de la escena y nos deja en un silencio blanco, un shock en donde el cuerpo se siente extraño, perdido, sin rumbo e intentando asimilar la nueva realidad como si fuera un espejo roto.
La vida de Maxine, de repente, se para, perdida en medido de una ciudad que sigue su ritmo y con una carrera profesional de éxito que tampoco la deja centrarse en ese instante. ¿Pero qué hacer cuando la vida te da un golpe tan duro que te deja perdido y sin poder casi reaccionar? Maxine se queda en el mundo de la incertidumbre, y, si nos sucediera lo mismo, la gran pregunta es: y, ¿ahora qué? Aquí, acompañaremos su transición desde el asombro hasta la reconstrucción de su propia identidad en este proceso. Nos trasladaremos desde la ficción del rodaje en París hacia la realidad del presente, en donde a cualquiera de nosotros o a un ser querido le puede suceder lo mismo que a Maxine y lo que ella se pregunta, “¿somos responsables de lo que nos pasa?”. La vida, el destino y nuestras decisiones marcarán el camino al que nos vamos a enfrentar después de tener un diagnóstico de un tumor. Explorando cómo la ciencia y el alma se entrelazan para sanar, podemos vencer cualquier obstáculo saliendo reforzados y transformaremos las grietas en oro y en luz; como en el arte japonés del Kintsugi, que repara las cerámicas rotas con hilos dorados, demostrando que, al igual que en la alta costura, la verdadera belleza reside en la resiliencia de nuestra propia historia.
El primer paso es llevar a nuestro personaje, Maxine, a la consulta de un psicólogo para encontrar respuestas, herramientas y poder manejar esas piezas rotas. Nos encontramos con Maxine en el despacho de la psicóloga clínica, Olga Espallardo García, y le hacemos unas preguntas.

1.- Si a cualquiera de nosotros nos sucede algo como a Maxine: ¿cómo manejamos el shock y la ansiedad que nos produce el miedo a ser diagnosticados de un tumor ?
PS: Cuando una persona recibe un diagnóstico de cáncer o incluso cuando solo existe la sospecha, la persona entra en un momento de gran vulnerabilidad emocional. Lo más habitual es quedarse en shock. Aparecen el miedo, la ansiedad, las dudas y una profunda sensación de incertidumbre. Todo esto es una reacción completamente normal. En estos momentos, contar con apoyo psicológico desde el inicio puede marcar una gran diferencia: no solo en cómo se vive la situación, sino incluso en cómo se afronta el propio proceso de la enfermedad. Por ejemplo, cuando Maxine acude a su primera consulta con un psicólogo, antes de la mastectomía, el objetivo principal con ella es acompañarla y comprender cómo está viviendo este momento. Cada persona atraviesa esta experiencia de manera única, porque cada una tiene su propia historia, personalidad y contexto vital. El psicólogo se centra especialmente en tres aspectos: 1.- Comprender el impacto emocional de la situación, 2.- Detectar posibles señales de alerta y 3.- Empezar a ayudar a que la persona se sienta un poco más calmada y emocionalmente contenida. Para ello, se habla de cuestiones que puede parecer muy básicas pero que son la clave: cómo de nerviosa o angustiada se siente, cómo está su estado de ánimo a lo largo del día, si duerme bien o le cuesta conciliar el sueño, si ha notado cambios en el apetito, en sus rutinas diarias o en la forma de relacionarse con su pareja, su familia, sus amigos o en el trabajo. También, se exploran los pensamientos que más le preocupan en ese momento. Es muy frecuente que aparezcan miedos relacionados con la enfermedad o su evolución, con los cambios en el cuerpo tras la cirugía, o con el impacto que todo esto pueda tener en su pareja, su familia, su trabajo o su entorno social. Además, hay que prestar especial atención a señales que requieren un cuidado mayor, como una ansiedad muy intensa, ataques de pánico o pensamientos muy negativos sobre la vida. Otro punto fundamental es conocer con qué apoyos cuenta la persona: la familia, la pareja y los amigos. Sentirse acompañada y tener con quién hablar, es clave en todo este proceso. A partir de esta primera toma de contacto, se empiezan a trabajar herramientas que ayuden a Maxine a calmar la ansiedad, recuperar cierta sensación de control y conectar con su parte más fuerte. No se trata de resolverlo todo de golpe, sino de dar los primeros pasos para que la persona se sienta menos sola y más capaz de afrontar lo que viene.
2.- Si se confirma que tenemos que operarnos y finalmente los doctores nos confirman que nos van a quitar un pecho ¿cómo encajamos esa pérdida?
PS: Recibir la noticia de que es necesaria una mastectomía suele remover muchas cosas por dentro, obviamente te intensifica la incertidumbre y el estado de vulnerabilidad. No solo se trata de una operación médica, sino de un cambio que puede afectar a cómo una persona se ve a sí misma, a su imagen, y a su relación con su cuerpo sobre el que ella misma se identifica. Lo primero que hay que tener claro es que no existe una única forma correcta de reaccionar. Es normal que Maxine pueda sentir tristeza, rabia, miedo o incluso puede negar que esto le está pasando y evitarlo, por lo que no hace lo correcto en el seguimiento de su tratamiento. Para muchas mujeres, esta pérdida se vive como un duelo, y como todo duelo, necesita tiempo. También, se trabajan aspectos especialmente sensibles tras la operación, como la imagen corporal, la feminidad y la autoestima, que suelen verse muy afectadas en este proceso. Hay que atreverse a pedir ayuda sin culpa en estos momentos de vulnerabilidad, tanto en el entorno familiar como en el trabajo. En el trabajo, puede implicar adaptarse a nuevos ritmos o tiempos. No es un signo de debilidad, sino de adaptación, el necesitar llorar o un abrazo o un beso. En consulta, se trabaja sobre todo en dar espacio a esas emociones sin juzgarlas, ayudando a que la persona pueda expresar lo que siente y poco a poco ir integrando ese cambio en su vida. También, se aborda la imagen corporal, la feminidad y la autoestima, aspectos que suelen verse especialmente afectados tras la operación, la relación con la pareja y la familia, entre otros aspectos.
3.- Qué pautas podría aconsejarnos para poder aceptar el cambio radical que se produce con respecto al trabajo a la familia y hacia nosotros mismos?
PS: Aunque cada persona vive este proceso de forma distinta, hay algunas claves que suelen ayudar a la gran mayoría de las personas que lamentablemente han de pasar por esta situación: 1.- Ir paso a paso: no intentar asumirlo todo de golpe. Centrarse en el presente inmediato suele reducir la ansiedad. Hay que evitar que se enfoque en un futuro incierto pues aumenta los niveles de ansiedad. 2.- Hablarlo: compartir lo que se siente con personas de confianza o con un profesional ayuda a aliviar la carga emocional con la que hay que lidiar de golpe. 3.- Aceptar que habrá días mejores y peores: el proceso no es lineal, y eso es normal. 4.- Cuidar los hábitos básicos: descansar, alimentarse bien y mantener cierta rutina aporta estabilidad en momentos de incertidumbre. A veces, el mejor tratamiento psicológico empieza por cuidarse en los aspectos básicos. Es importante preservar las rutinas. 5.- Pedir ayuda sin culpa. Tanto en la familia como en el trabajo. Pedir un abrazo, llorar o necesitar apoyo no es una debilidad, sino un acto de adaptación y valentía. 6.- Revisar expectativas sobre una misma: ser más flexible y compasiva con una misma sobre lo que se puede o no hacer en este momento. Hay que reducir niveles de exigencia. 7.- También, es importante abordar poco a poco cómo este cambio impacta en distintas áreas de la vida del paciente. En el trabajo, puede implicar adaptarse a nuevos ritmos o tiempos. En la familia, puede generar preocupación o necesidad de reorganización de roles. A nivel personal, puede suponer redefinir la relación con el propio cuerpo y la propia identidad. Y cuando, como en el caso de Maxinne, el paciente ha pasado por una mastectomía, no se ha de forzar una aceptación rápida, sino acompañarle en un proceso de aceptación profundo que integra un cambio corporal y reconstruir la propia identidad de forma realista y sostenible. El foco es pasar de una vivencia de pérdida y ruptura “mi cuerpo ya no es mío, no lo siento mío”, a una integración más estable, “mi cuerpo ha cambiado, pero sigue siendo parte de mí”. Con el acompañamiento adecuado, muchas personas consiguen no sólo adaptarse, sino también reconstruir una sensación de equilibrio y fortaleza. No es un proceso rápido, pero sí posible, y como el ave fénix, renacer con una nueva identidad pasando por una situación que te hace ser más fuerte.
Después de salir del despacho de nuestra psicóloga y, en el imaginario de ficción / vida real que estamos teniendo con nuestro personaje, nos trasladamos a la consulta tanto de un experto en cirugía plástica y de un oncólogo reconstructor plástico. Dos médicos que le plantean a Maxine las diferentes pruebas, terapias preventivas y en caso de operación ¿qué tipo de cirugía habría que realizar?.
Doctores: ¿¿qué opciones habría para Maxine?
Dr.: En casos de neoplasia bilateral, la ciencia médica recomienda la extirpación a través de una mastectomía bilateral (o doble), la cual suele ser la opción predilecta cuando existen múltiples focos tumorales o un riesgo genético elevado. La reconstrucción inmediata mediante implantes es una práctica estándar y frecuente, aunque su conveniencia depende estrictamente del plan de tratamiento oncológico posterior.
Recomendación de la Mastectomía Bilateral
Esta intervención se realiza para eliminar el tejido canceroso existente o como medida preventiva en pacientes con mutaciones genéticas de alto riesgo.
Técnicas: A menudo se intenta realizar una mastectomía con preservación de piel o incluso del pezón, lo que facilita enormemente la reconstrucción inmediata al mantener la «envoltura» natural de la mama.
Alcance: Implica la extirpación de la glándula mamaria completa para reducir
significativamente el riesgo de recurrencia o aparición de nuevos tumores.
Reconstrucción Inmediata con Implantes
La reconstrucción inmediata se recomienda en la mayoría de los casos porque mejora los resultados estéticos y psicológicos, evitando que la paciente se vea sin mamas tras la cirugía.
Uso de Implantes: Se considera una opción excelente para restaurar la forma y el volumen. En ocasiones, si no hay suficiente piel, se coloca primero un expansor de tejido que se rellena gradualmente con suero antes del implante definitivo.
Factor determinante:
Radioterapia: Científicamente, si se prevé que la paciente necesitará radioterapia postoperatoria, el uso de implantes inmediatos puede ser controvertido. La radiación puede endurecer el tejido alrededor de la prótesis (contractura capsular), por lo que algunos equipos prefieren la reconstrucción diferida o el uso de tejido propio en esos casos.
Candidatas ideales: Pacientes en etapas tempranas de la enfermedad suelen ser las
mejores candidatas para este abordaje conjunto
Consideraciones y Riesgos
Tiempo de recuperación: Una mastectomía bilateral con reconstrucción inmediata puede extender la cirugía entre 6 y 10 horas y alargar la recuperación de 4 a 8 semanas.
Complicaciones: Como cualquier cirugía con material aloplástico, existen riesgos de infección, rechazo o, en casos muy raros, linfoma asociado a implantes (BIA-ALCL).
Contraindicaciones: No se recomienda en pacientes con obesidad severa, enfermedades del tejido conectivo o patologías cardíacas/pulmonares graves.
Recuperación Postoperatoria
Científicamente, la recuperación tras una mastectomía bilateral por neoplasia se divide en fases críticas que van desde el manejo inmediato de la herida hasta la rehabilitación funcional a largo plazo. La evidencia actual promueve una movilización temprana y progresiva para prevenir complicaciones, como el linfedema o la rigidez articular.
Fases de la Recuperación Postquirúrgica
Fase Inmediata (Primeras 24-48 horas):
La tendencia actual es la recuperación ambulatoria o de corta estancia (24 horas), si no hay complicaciones. Se prioriza el control del dolor con analgésicos prescritos y el manejo de los drenajes quirúrgicos, que recogen el líquido (seroma) para evitar infecciones.
Fase de Cuidados en Casa, Día 3 a Semana 3:
Manejo de la herida: Mantener los apósitos secos durante los primeros 8-10 días. El baño completo suele permitirse tras la retirada del vendaje, usando jabón neutro y secando la zona con toques suaves.
Drenajes: Deben vaciarse cada 12-24 horas, registrando el volumen. Se retiran normalmente cuando el débito es inferior a 30 cm³ en 24 horas.
Rehabilitación y Movilidad:
Semana 1: Movimientos suaves de manos y muñecas, y elevación de brazos sin superar los 90 grados.
Semana 2 en adelante: Ejercicios progresivos para recuperar el rango de movimiento completo, como «caminar con los dedos por la pared» o rotaciones
suaves de hombros. Se recomienda evitar levantar objetos pesados durante al menos 4 a 6 semanas.
Estilo de Vida y Recomendaciones
Prendas de soporte: Uso de sujetadores de tirante ancho, sin aros, que no compriman excesivamente, o prendas adaptadas.
Prevención de Linfedema: Si hubo extirpación de ganglios axilares, evite tomar la tensión arterial, inyectar vacunas o realizar extracciones de sangre en los brazos afectados.
Nutrición: Dieta equilibrada rica en proteínas para favorecer la cicatrización, evitando irritantes, grasas y azúcares refinados.
Detección temprana del cáncer
Para realizar una detección temprana del cáncer antes de que existan síntomas clínicos o evidencia en pruebas de imagen, existen actualmente dos enfoques científicos principales basados en la genética:
- Biopsia Líquida (Detección de Células y ADN Tumoral):
Es la tecnología más avanzada para identificar el cáncer en sus etapas más iniciales. A diferencia de las biopsias tradicionales, solo requiere un análisis de sangre.
ADN tumoral circulante (ctDNA): Detecta fragmentos de material genético que los tumores liberan al torrente sanguíneo.
Tests de Detección Temprana de Cánceres Múltiples (MCED): Estos estudios, como el innovador MethylScan, analizan patrones de metilación en el ADN para identificar señales de cáncer y, en muchos casos, determinar el órgano de origen antes de que aparezca una masa visible.
Capacidad de anticipación: Algunas investigaciones indican que estas pruebas pueden detectar señales de cáncer hasta siete años antes de un diagnóstico convencional.
- Pruebas de Predisposición Genética (Estudios Germinales):
Estos estudios no buscan «el cáncer» en sí, sino mutaciones heredadas en sus genes que aumentan drásticamente el riesgo de desarrollarlo en el futuro.
Genes BRCA1 y BRCA2: Son los más comunes para evaluar el riesgo de cáncer de mama y ovario.
Paneles de genes: Se analizan decenas de genes asociados a síndromes de cáncer hereditario (como el Síndrome de Lynch para cáncer de colon).
Utilidad: Permiten a personas sanas con alteraciones genéticas tomar medidas
preventivas (cirugías profilácticas o chequeos intensivos) para evitar que la enfermedad aparezca.

Angelina Jolie se enfrentó al cáncer genético
Su madre murió de cáncer de mama a la temprana edad de 56 años. Es ahí cuando decidió tomar la decisión de hacerse un estudio genético para ver la probabilidad que ella tenía de padecer este mismo tipo de cáncer. La sorpresa fue que portaba una mutación en el gen BRCA1 que le daba la posibilidad, de un 87 por ciento, de padecer un cáncer de seno y, de un 50 por ciento, de tener un cáncer de ovario. Ante esta situación, decidió hacerse una doble mastectomía preventiva en 2013 como prevención de la enfermedad. En 2015, se intervino de una extirpación de los ovarios y las trompas de falopio por el mismo motivo. A nivel psicológico, fue un estado de calma puesto que se aseguraría de que sus hijos no iban a perder a su madre por esta enfermedad.
Por otro lado, La Fundación Maddox Jolie Pitt (MJP), fue creada en 2003 por Angelina Jolie en honor a unos de sus hijos, Maddox, nacido en Camboya. En principio, esta Fundación fue creada para combatir la pobreza, proteger la fauna y los bosques y la agricultura local. En esta Fundación hay una campaña, «Fit for Hope (AIA Cambodia)”, que recauda fondos para la detección del cáncer de mama en fase temprana ya que el 78 por ciento de las mujeres se les detectan cáncer de mama en estadio III/IV, bastante avanzado. Esta detecciones se hacen por exploración de mama y mamografías porque las pruebas genéticas BRCA1/2 aún no se ha podido implementar en las zonas rurales de Camboya falta de recursos.
La actriz ha realizado diferentes campañas desde que se expuso en público y comentó su caso para que el resto de la población femenina fuera consciente de que sí se puede combatir esta lacra mortal a través de las acciones preventivas, como las pruebas genéticas, que nos indican las probabilidades que tienen las mujeres de sufrir cáncer de mama y ovario.
Angelina Jolie posó en la portada de la revista TIME (Francia), en la edición de 2025, para mostrar las cicatrices de su doble mastectomía de 2013 y, transmitir su compromiso social y humanitario en contra de esta terrible enfermedad. Concienciación en la prevención de la enfermedad tal y como hizo ella. La actriz afirmó: «No me atrae la idea de una vida perfecta sin cicatrices. Mis cicatrices son una decisión que tomé para hacer lo que pude y quedarme aquí el mayor tiempo posible con mis hijos». Sus cicatrices se han convertido en un símbolo de vida y esperanza para la humanidad. Después de las acciones que ha realizado Angelina Jolie, las pruebas para la detección del cáncer de mama han aumentado considerablemente en la población mundial.















