¡ OLE EL CUAJO MORENO ¡
Hay gente hiperhidrosa que se la suda todo, todo el tiempo. El tema vasomotor en estos sujetos está gripado a chorro, y nadie sabe cómo calculan sus chorreos y sus chorradas en la hora precisa que coincida con la que puedan perjudicarnos más los miedos. – Serán los líos de las grasas aprocrinas- me canta el Boinas al oído en ritmo de sevillanas con palmas sordas muy desafinadas tras el tempranillo demasiado calentorro-. Los términos «apocrinas» y «holocrinas», investigo disimuladamente en Google, no son tipos de grasas de jabugo veraniego, sino mecanismos de secreción malévola, que utilizan las glándulas exocrinas para liberar sustancias, incluyendo lípidos, sudor y cera. Ventilar, lo que se dice ventilar, no es lo suyo, pero manejan maravillosamente el ventilador de las mierdas que secretamos los humanos cuando nos ponen tontorrones y nos colocamos a la grupa del cotarro, tragando con el papel mojado de la moderación. En el caso de este señorito con alma de califa, Juanma por contracción secante para los amigos, es la némesis de la bayeta Vileda, que limpia todo tipo de guarrerías sin hacer ascos, y gracias a ello » el lío se lía y se deslía» a voluntad propia y capricho, dando opacos brillos con pases de media verónica que dan final a una mala faena, con asombro de la plaza y aplausos pagados en el tendido de los no entendidos. De la absurda y peligrosa realidad sanitaria por los malditos cribados, al naufragio de sus palabras sobre la ‘prioridad nacional’, todo un suceder concatenado de -líos y más líos- para perpetuarse en ese trono de palmeros verdiblancos con manzanilla, espetos de sardina, Macarena sin alegría con cuerpo escombro y descarrilamientos del gran rey morisco ‘Juanma III el gran tramposo “, que no deja resquicio ni mentira dudosa en la faltriquera con sus artes para que no muera el pez por la boca. Ahí lo tenemos, ya bien instalado, y presidencial izado a cascoporro levantisco por dos miserables votos que le redibujan una sonrisa de chancla rota, y un teclado de piano con implante dentario premium por sonriente dentadura carísima, a los pies de Abascal, ese gran genio del enchufismo bien remunerado que le ha colocado, además, un vicepresidente trucho y vendedor de peines para su corte. Gavira, un chulito leguyuelo de Vox y voto marismeño para deshonra y desdicho de «Morrero” en sus inolvidables abrasadores mítines de campaña contra los ultraderechosos. Será este sujeto, orillado al Guadalquivir: Vicepresidente y Consejero de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local. ¡Con dos cojones y un palito! !¡¡¡Ole ole y olee la capacidad ampliamente diversa del señorito!!! – ¡Lo tenemos bien merecido! – me sopla el Boinas- que no le ha gustado la tapa de aceitunas que nos han colocado a modo de virtual banderilla pobretona de tasca cutre, sin cebollita, ni pimiento, ni pepinillo, ni palillos de abedul. » Nos hemos ganado a pulso está miseria que nos moja sin una gota de vergüenza. Ni el estandarte de los Omeyas ni el pendón de los Almohades se han quedado como significante en la bandera andaluza», lo dice tan alto que le escucha toda la peña del aperitivo y, seguro, hasta Blas Infante en su tumba. Otro parroquiano cercano de la barra coge onda, y le dice a su compadre, que gasta sombrero de paja falsa china: «Seguro la doblarán esa banda de la pureza con este descarado blanqueamiento de VOX.» En este punto ya, ni rebujito, ni tinto de verano alivian el sofoco. Y la tele, de gran formato, sin volumen, sigue dando imágenes pelotineras y pateristas de Yamil y de Williams, en un larguísimo resumen del Mundial que recordaremos por estar unido a una insoportable “prioridad irracional”.













