¿Qué es Irán? ¿Una nación en la que se decapitan a los seres humanos que no cumplen con los criterios que se les imponen? ¿En un país donde la mujer vive en una esclavitud permanente?, se pregunta nue4tro amigo William Sánchez, ecuatoriano, un activista social y abogado. Lo que nos muestran en las cadenas de televisión es innegable: la mujer sufre persecución y carece de horizontes. Pero fijaros lo que nos dice William Sánchez: el 60 por ciento de las mujeres pasa por la universidad. Un dato más que significativo. Y no es el único dato que habla de una mujer distinta de la que nos invitan a ver en las cadenas de televisión y los periódicos: una mujer inculta, pero que supera a los hombres en las pruebas de acceso a la universidad.
Escuchemos a Sánchez. Si es verdad lo que él nos cuenta, nos están tomando el pelo, para variar. No ya es que se nos obligue a practicar el pensamiento único, es que se nos oculta la realidad en la que vivimos.
«Cuando el orgullo camina delante , la vergüenza y el daño le siguen detrás», así comienza la disertación, la homilía, el comentario, revelador, de nuestro amigo, activista social, abogado y evangelista ecuatoriano.
Todos tenemos en la cabeza que lo que está pasando la mujer que vive en Irán es horroroso. Deben cubrir su rostro y su cuerpo de pies a cabeza, no pueden acceder a estudios académicos, se la apedrea si














