Metamorfosis: Kafka, la harina de grillo y las rebajas del Código Penal

Por Alfonso de la Vega
Ingeniero agrónomo, analista político y escritor

El BOE del pintoresco reino filipino donde toda barbaridad, desfalco, felonía o estupidez tiene su enmucetado asiento, acaba de publicar, perpetrado por la comisionista Von Trinken y sospechosa degenerada comandita, el Reglamento de ejecución por el que se autoriza la comercialización de las formas congelada, en pasta, desecada y en polvo de las larvas de Alphitobius diaperinus (escarabajo del estiércol) como nuevo alimento y se modifica el reglamento de Ejecución (UE) 2017/ 2470.
No, no es broma; la publicación no ha salido un 28 de diciembre. Es otro de los magníficos logros de la prostituida UE que está sufriendo una espectacular metamorfosis kafkiana hasta convertirse en coto de caza de monopolios, agiotistas, traficantes, canallas y demás gentuza; una de cuyas víctimas es el sentido común, la verdad, la mera decencia humana. El populacho esclavizado debe ir sustituyendo la ganadería clásica por estos asquerosos bichos para “la salvación del planeta”. No sé si este escarabajo estercolero lo cría Gates en sus infectas granjas. El mismísimo ecologista Bergoglio estará encantado y lo mismo va y perpetra otro motu propio estupefaciente de los suyos recomendando su ingesta como nuevo sacramento con indulgencia plenaria asociada.
La posmodernidad perpetrada por estos odiosos bichos que mandan hoy en el depravado Occidente judaizante consiste en que la gente común nos transformemos también en bichos. Escarabajos del estiércol a su imagen y semejanza de pura basura hedionda con forma humana. Cosas para los goyin, esclavos del pueblo elegido, que han de convertirse en delicatesen gracias al despotismo y la propaganda.
¿Pero cuándo empezó esta metamorfosis? Seguramente la actual agresión contra nuestra identidad y naturaleza comenzó hace ya mucho tiempo, no menos de décadas en ciertas universidades norteamericanas, aunque se está acelerando este calamitoso siglo desde el autoatentado de las Torres Gemelas, la onerosa estafa del cambio del clima climático climatizable, la plandemia, el tenderete santigua bolsillos de mascarillas y la escabechina de la “vacunas” dirigidas contra ese populacho crédulo o avasallable. O eso cree la élite plutocrática adulada por gentuza mercenaria ditirambo alabanciosa a su servicio.
Pero hay otras formas de metamorfosis y no solo la del horrible bicho de Kafka, como la del estado de derecho al estado de desecho, donde los crímenes dejan de estar sometidos al Código Penal, por capricho y conveniencia de los poderosos, muchos de ellos convertidos en primorosos delincuentes a mayor gloria de la Agenda 2030 y de sus propios bolsillos.
Así, oportunamente, dejan de ser delitos la sedición, la prevaricación, y ven reducidas sus penas la violación y seguramente muy pronto la perversión y castración de menores, la pederastia o el bestialismo.
La consigna del año nuevo es: ¡Grandes rebajas en el Código Penal de la Monarquía! ¡Violadores, pederastas, terroristas, golpistas y desfalcadores a la calle! ¡Viva el socialismo! ¡Viva el Rey!
El régimen del 78 se está convirtiendo en un voraz monstruo abominable. El amigo lector no debería extrañarse si pronto vemos presidiendo los desfiles a un escarabajo con extraño uniforme adaptado de capitán general.

Leer Anterior

Estamos en guerra: necesitamos políticos honrados, capaces y valientes para derrotar a las élites globalistas en su encarnizada lucha contra la humanidad M

Leer próximo

Tres olas, sin Thermomix ni Deliveroo, a favor de los callos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

0 Comentarios

error: Content is protected !!