“Desde que en 2010 me encontré con el biomagnetismo y, después, con el CDS, no he necesitado ningún medicamento”, confiesa el ingeniero Martín Ramírez, miembro del Comité de Farmacovigilancia de la COMUSAV y experto en el dióxido de cloro

“Llevo 7 años tratando de saber y de poder explicar qué hace la molécula del dióxido de cloro”, nos dice el ingeniero y físico Martín Ramírez, miembro del Comité de Farmacovigilancia de la COMUSAV Mundial, un comité que tiene que vigilar la creación o fabricación, el comportamiento y las posibilidades de una sola molécula, y que aún así tiene un trabajo ímprobo por delante. “Un CDS de calidad tiene que ver el agua que se utiliza, las temperaturas, cómo se hace, los instrumentos con los que se fabrica, y luego hay que llevarlo a un recipiente óptimo para que se conserve”, advierte nuestro protagonista del día.

Esperemos que muchas de las preguntas que hacen a MM tengan respuesta en esta clase magistral sobre cómo se debe fabricar y mantener la calidad del CDS.

ENTREVISTA EN VÍDEO

CLAVES DE LA ENTREVISTA

En la COMUSAV se ha formado un Comité de Farmacovigilancia con dos objetivos- Uno, que se elabore adecuadamente el CDS, donde intervienen químicos y técnicos; y dos, la parte médica, que vigila el uso del CDS. Yo estoy más enfocado en la parte de elaboración y estandarización del proceso.

En COMUSAV se busca un CDS confiable y seguro. Hasta ahora no hay una regulación para la elaboración del CDS por ninguna autoridad para uso terapéutico. Lo hay para otras actividades. Estamos cuidando la materia prima, la elaboración, libre de sustancias perjudiciales para el organismo, y al final obtendríamos el CDS, que es básicamente agua y el gas dióxido de cloro a 3000 partes por millón.

Un litro son mil gramos, asi que 3000 partes por millón equivale a tener 3 gramos en un litro de agua de gas dióxido de cloro, que en porcentaje equivales al 3%. Dentro de 1 litro de CDS elaborado hay 3 gramos de gas dióxido de cloro disuelto.

La recomendación es utilizar el agua más pura que es el agua tridestilada. Ahí vamos a tener un CDS libre de cualquier sustancia no deseada. La bidestilada es también un agua pura. Y, por último, el agua purificada, que tiene un estándar más estricto. Es un agua más limpia, con menos contaminantes. El CDS se utiliza para beber, así que al menos debe tener la calidad del agua purificada.

Si utilizo 10 ml para 1 litro de agua, la proporción de agua que vamos a utilizar para beber es alta, y la calidad de esa agua va a sumarse a lo que tengo de CDS. Así que se de utilizar un agua potable, un agua purificada. Si no encuentras la tridestilada nos vamos a la purificada o un equivalente. Si el agua del grifo que tienen en la ciudad cumple con esas características podría utilizarse.

Hemos hecho pruebas a las aguas porque ha habido inquietudes de que el CDS podría estar contaminado por el proceso químico con el que se hace. Hemos terminado un estudio al CDS porque existía la inquietud de que se le estuviera metiendo cloro molecular en la sustancia que pudiera estar provocando un daño a la salud humana. Así que se llevaron al laboratorio todas las mediciones realizadas y para empezar es dificil que haya cloro molecular, no hay manera que lo haya por el pH que se maneja. Lo que sí hay es rastros de cloro libre, hipoclorito o ácido hipocloroso, dependiendo del pH. Pero estamos dentro de la norma.

El hecho de que haya presencia de cloro molecular es muy difícil, eso está comprobado. ¿Por qué? Porque si se llegara a generar en la reacción cloro molecular en un pH de 3 en adelante, el cloro molecular se transforma en el medio acuoso en hipoclorito o ácido hipocloroso. El cloro molecular no lo vamos a encontrar. Ahora, esos hipoclorito y ácido hipocloroso deben de estar también dentro de ciertos rangos. Lo que hicimos nosotros es que todo eso esté dentro de las normas establecidas para un agua potable cuando la persona lo vaya a utilizar en los protocolos indicados. El dióxido de cloro se toma diluido y en ese momento debemos asegurar que eso que está tomando la persona esté dentro de las normas seguras.

Si alguien hace una reacción incorrecta puede provocar la generación de cloro molecular, remotamente, pero puede pasar. Regularmente, las personas que elaboran el CDS lo hacen siguiendo lo establecido en algunos vídeos de Andreas Kalcker. Si utilizan esos estándares es difícil que lleguen a poner un exceso de ácido, pero no sabemos en la calle qué se está produciendo y cómo, por eso estamos buscando una estandarización con el equipo de Farmacovigilancia, con la idea de tener proveedores confiables.

La manera de producir gas, que es la más pura, es por electrólisis, pero también por reacción química se puede conseguir. Un buen proceso de elaboración química es casi tan bueno como el de electrólisis.

Puedo tener una máquina de electrólisis que me asegure una generación de gas con mucha pureza, pero si no cuido el proceso que lo va a convertir en CDS, es decir, hasta llegar a diluirlo en el agua, voy a tener un CDS contaminado o mal hecho o de menos partes por millón. Una cosa es con qué produzco el gas, por medio químico o por electrólisis, y otra cosa es qué tratamiento le doy a ese gas para que llegue a la botella y se convierta en un CDS seguro y confiable.

Tiene que ver el agua que se utiliza, las temperaturas, el procedimiento con el que se hace, y los instrumentos con los que se está fabricando. Y luego hay que llevarlo a un recipiente para que se conserve. Hemos hecho pruebas de estabilidad del producto en diferentes recipientes.

El recipiente del vidrio es el mejor como material para su conservación, pero también PER y polietileno de alta densidad son bastante buenos.

Uno de los enemigos del la molécula del dióxido de cloro es la luz ultravioleta. Hay pues que protegerlo de la luz. Lo mejor es un frasco ámbar, pero si no lo tengo lo que necesito es que a ese frasco no le de la luz, hay que colocarlo entonces en un lugar al que no llegue la luz.

Donde se conserva mejor es en un frigorífico. Otro de los enemigos del CDS es la temperatura. Y otro enemigo es el aire que va quedando dentro de la botella, del envase. Conforme va entrando más aire hay más lugar donde las moléculas que están disueltas en el agua van a buscar escapar al aire. Es como la gaseosa, que tras ser servida, aunque lo conserve en el frigo el gas carbónico que le queda en la bebida se va a escapar al aire. Cada vez que destapo el frasco del CDS se va a escapar el gas y lo último que me queda va a saber A jarabe.

Cuanto más grande sea el frasco hay más posibilidad de que cuanto mas se vaya utilizando más rápido se vaya degradando el producto. Nosotros hemos visto que las botellas de 250 ml son fáciles de manejar y su medida nos da tiempo para que podamos utilizarlo en el rango en el que el producto no se degrade. Son pruebas de estabilidad hechas por la COMUSAV.

Hemos hecho pruebas de estabilidad dentro y fuera del frigorífico y si en este se degrada un 5%, afuera se degrada un 10%. En un promedio de mes y medio. Esto se hizo sin abrir el envase.

Para conservarlo, lo mejor es de 11 grados hacia abajo. Pero el hecho de que lo tenga en una temperatura menor a 11 grados no me garantiza que no se vaya a perder concentración. Porque el efecto que se da por el espacio de aire que hay, y aunque este fría la solución, las moléculas van a tender a escapar.

Si voy a guardar el producto por mucho tiempo hay que ponerlo en refrigeración y la botella llena totalmente. Que la burbuja que queda de aire sea lo más pequeña posible. Las pruebas nos dicen que 6 meses después aún se puede utilizar, y más. Si abro la botella, el tiempo va en contra porque le va a entrar aire.

Hicimos pruebas también con diferentes llenados de las botellas: uno completamente lleno, otro a 75, otro la mitad, otro 25 y obviamente, entre más espacio de aire haya, aún estando en refrigeración, el tiempo de conservación del producto baja. Por eso, una vez abierto el frasco hay que consumirlo en los siguientes 30 días aún estando en refrigeración.

En el vídeo de Andreas Kalcker donde muestra como hacer CDS artesanal solo hay que hacer un pequeño ajuste. Debe de ser 250 ml, es decir, para 250 ml usar 5 ml de clorito al 28% y 5 ml de ácido clorhídrico al 4% en dos rondas. En el vídeo pone 500 ml. Al momento de elaborarlo así queda cercano a las 1500 partes por millón.

De los primeros evento espaciales que recuerdo era el de ir a la Luna. Cuando ví que el hombre llegaba allí me dije que quería ser como él. Me nació la inquietud de trabajar en ese sentido. Yo trabajé por 32 años en la compañía Telmex, en México. Y después empecé a meterme en las cosas que no había podido hacer por estar ocupado. Una vez jubilado tenía tres áreas que me interesaban: el espacio, la electrónica y el área médica, tenía interés en aplicar la ciencia a la medicina. También estudié biomagnetismo, me doctoré en Microbiología, Física y Física Cuántica. Mi primer contacto con el CDS fue en la ciudad de Puebla, donde conocí a Andreas Kalcker. Llevo 7 años tratando de saber y de poder explicar qué hace la molécula.

Cuando empecé a estudiar el biomagnetismo una pregunta era qué hacen los imanes. ¿Por qué la gente se mejora? ¿Es placebo o ciencia?

efectos biologicos de la terapia del par biomagnético (1)

Tomo el CDS desde el 2014 y diario desde que empezó la pandemia. Yo, desde 2010 que me encontré con el biomagnetismo, y del 2014 con el CDS, no he necesitado ningún medicamento. Me he enfermado mucho menos, pero no he necesitado otra cosa, excepto por dos accidentes de tráfico en los que me llevaron al hospital.

Hay mucho desconocimiento sobre el CDS. Entre los que manejamos la molécula no nos ponemos de acuerdo sobre cómo opera y los químicos mismos asocian el cloro a algo dañino para la salud. En nuestro organismo, el cloro es el elemento número 9 en cantidad, sin cloro la vida no sería posible.

La célula humana se puede analizar desde varias áreas de conocimiento: biológico, bioquímico, fisiológico, eléctrico y electroquímico. La célula mejora con el dióxido de cloro porque se está haciendo un equilibrio electroquímico. La célula está inmersa en un líquido y hay que cuidar el líquido intracelular y el extracelular. Si no tengo las condiciones electroquímicas que son el pH, los intercambios iónicos, que es la corriente, y el potencial Redox adecuado para que eso opere, la célula no va a funcionar adecuadamente. ¿Qué hace el dióxido de cloro? Va a dar un ajuste al medio electroquímico y la célula se va a ver beneficiada, por eso el dióxido de cloro ayuda en muchas situaciones en las que no hay salud. Es una hipótesis. Tenemos que irlo comprobando.

Lo que se ha documentado de año y medio a la fecha de hoy indica que el dióxido de cloro es prometedor en mejorar la salud, pero hay que seguir evaluando y midiendo. Está probado en coronavirus arriba del 99% de acuerdo a un estudio que acaba de sacar el doctor Manuel Aparicio.

No se ha demostrado ningún efecto secundario todavía en dosis terapéuticas, pero no puedo asegurar nada que no hayamos ya medido. A la fecha de hoy no se reportan ese tipo de situaciones. Habrá que seguir observando y midiendo. En los estudios que tiene el doctor Aparicio, de antes y después de los tratamientos que ha hecho, todos los parámetros mejoran. Pero necesitamos seguir haciendo pruebas.

Todo lo que hemos platicado va a empezar a salir en documentos que la gente va a poder consultar a través de la página de COMUSAV.

CURRICULUM VITAE DE MARTÍN R. RAMIREZ BELTRÁN

Es Ingeniero del Instituto de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) en Guadalajara, con maestría en Ciencias de la Salud y doctorados en Física Teórica, Microbiología y Física Cuántica. Participó en el proceso de selección de astronautas de la NASA generación 2017, completando el entrenamiento de piloto de aeronaves de ala fija y certificándose como buzo de aguas abiertas. Trabajó 32 años para TELMEX donde se desempeñó como Gerente de Red Nueva Generación. Es terapeuta e instructor de Biomagnetismo Médico. Fue director académico del Colegio de Biomagnetismo Médico Puebla. Es conferencista y divulgador de temas sobre la salud, el espacio, la física cuántica y el CDS. Ha publicado 9 obras sobre la salud, medicinas energéticas y electroquímica celular. Cuenta con más de 7 años de experiencia en métodos de elaboración de CDS y es miembro del Consejo de Administración de COMUSAV México A.C. e integrante del grupo de Farmacovigilancia de COMUSAV México.

 

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