Dr. Alfredo Valencia: “Tomando el dióxido de cloro noté mejoría muy muy pronto, a los 6 o 7 días ya estaba bien”

Es doctor en Medicina, especialista en Plástica y Estomatología, cirujano maxilofacial, tiene sus propias clínicas, lleva años practicando acciones sociales en Hispanoamérica y consume dióxido de cloro desde febrero de este año. Desde que lo conoció anda enganchado todo el día a una botella de medio litro con agua y esta sustancia. Los médicos ortodoxos, los que velan porque el inamovible sistema se perpetúe, lo miran con recelo, pero él va a lo suyo, y lo suyo es la medicina de la evidencia. Es un hecho que a él, el dióxido de cloro le ayuda a vivir mejor.

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“También tengo una artrosis y me mejoró bastante, sobre todo en algunos dedos de la mano que yo valoré mucho por mi actividad quirúrgica”.

“Si yo no hubiera sido médico hubiera creído en muchas ocasiones que estaba envenenado”.

“La crisis curativa es algo a tener en consideración y es bueno que los pacientes tengan una asesoría”.

“Tengo montones de pacientes con tratamiento a los que no puedo aconsejar el dióxido de cloro, cosa que me duele porque sé que es muy bueno”.

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MM.- ¿Cuántos años llevas ejerciendo la medicina?

AV.- Terminé en 1978 Medicina y no he parado ni un segundo, con lo cual deben de ser cuarenta y algo años.

El doctor Valencia con un colega americano tras una operación

MM.- ¿Has visto de todo, no?

AV.- Estoy en ello. La verdad es que me sorprende cada día, pero sí, he visto casi de todo.

MM.- ¿A qué te dedicas actualmente?

AV.- Fui cirujano hospitalario, de la pública y de la privada, desde que terminé mis especialidades – hice Plástica, luego Estomatología y más tarde Maxilofacial -, pero desde el año 1984 me dedico exclusivamente a Maxilofacial, a la cirugía plástica de la cara y a todo lo que representa mi especialidad. Me he jubilado del hospital hace dos años y ahora me dedico a mis clínicas.

MM.- Según me cuentan, utilizas el dióxido de cloro desde hace unos meses y por motivos de salud. ¿Puedes contarnos cómo empezó todo?

AV.- Estamos hablando de febrero de 2020. Yo tengo intereses en Santo Domingo, estaba realizando un acto social, estaba operando allí, llevo haciéndolo 15 años, y entonces tuve una infección de tracto urinario o ITU muy severa. Tuve un cuadro muy agudo, unas fiebres importantes y un cuadro muy severo de problemas de micción, en definitiva me postré, no pude salir a trabajar, estaba hecho un desastre. Y como es natural, conecté con mis compañeros urólogos en España que me dijeron que comenzara con unos antibióticos. Lo cierto es que mejoré, pudiendo volver a España, donde seguí con más antibióticos. Estamos hablando ya de finales de febrero. En los inicios de marzo me volvió a dar otra. Mis compañeros descubrieron que era Escherichia Coli, una bacteria, y le dimos con antibióticos más específicos. Estamos ya hablando de la época del confinamiento, lo que aproveché para investigar por mi cuenta. Yo soy un alma inquieta que ni cree ni deja de creer, pero tengo una mente abierta y en mis búsquedas encontré que había una sustancia que podía ayudarme. Esa sustancia se llama dióxido de cloro. Encontré fuentes que me daban protocolos como para volver yo a aplicarlos e inicié el tratamiento con esa sustancia. Mi sorpresa es que noté la mejoría muy muy pronto, a los 6 o 7 días ya estaba francamente bien, no tenía ningún dolor lumbar, tuve un cuadro muy parecido a un cólico renal, y tenía la micción muy ajustada. Me dio una prostatitis que me hizo una cronicidad con lo cual estaba muy incómodo y mejoré un montón de todo eso. ¿Conclusión? Seguí con el dióxido y, por supuesto, lo sigo tomando. Mi sorpresa es que también tengo una artrosis vía familiar, es decir, algo que tenía mi madre y algunos de mis hermanos, y me mejoró bastante, sobre todo en algunos dedos de la mano que yo valoré mucho por mi actividad quirúrgica.

MM.- ¿En días dices que sentiste mejoría?

AV.- La realidad es que en 2 o 3 días estaba mucho mejor de la micción. Tenía que estar continuamente yendo a orinar. Me sorprendió que el dolor prostático me mejorase también en ese tiempo porque con los antibióticos notaba mejorías, pero en cuanto los dejaba, a los dos o tres días, me volvía a molestar. Tuve tres tandas de antibióticos, muchos antibióticos, entonces me sorprendió al comparar una realidad con la otra. Lo que me llamó la atención es que el dolor de espalda, que es lo que quizás a mí más me preocupaba, no solo me mejoró sino que desapareció, pero ese tardó más, un par de semanas, una cosa así. Eran unos dolores muy inespecíficos, muy parecido a un cólico renal. En fin, como médico me preocupaba ese dolor. Lo otro lo clasificaba, yo sabía que una enfermedad de tracto urinario son enfermedades tediosas complicadas de resolver y lo aceptaba.

MM.- ¿Sabías de la mala fama que arrastra el dióxido de cloro y aún así decidiste tomarlo?

AV.- Por supuesto. Yo me fui a las fuentes, a todas las que pude, y me llamó la atención que los que le aplicaban la mala fama no aportaban datos, y como no los aportaban, no me gustaba como lo enfocaban, entre otras cosas porque se basaban unos en otros. Los de la OMS decían que si el FDA decía, esta que la Agencia del Medicamento… pero sin ninguna rigurosidad en el planteamiento general. Yo había conocido el clorito sódico, que no es el CDS, es la fuente primaria – luego hay que activarla con el ácido clorhídrico -, porque yo había sido misionero en Brasil en los años 80 y otro misionero había llevado pastillas de clorito para potabilizar el agua. A mí me sorprendió que en los meses que estuvimos allí ni él ni yo tuvimos nunca nada de diarrea, y eso que estuvimos en condiciones no favorables. Se me quedó en la memoria. Entonces, cuando me encontré con los protocolos de Andreas Kalcker, que me parecieron rigurosos, le escuché, tuve la suerte de que tenía tiempo, estábamos en confinamiento, y luego me ayudaron bastante las fuentes de Teresa Forcades, que es una persona que me parece rigurosa y seria, y eso es lo que me hizo lanzarme al ruedo.

Yo soy un cirujano oficialista que aplica métodos oficialistas ortodoxos, por así decirlo, pero tengo una mente abierta y considero la medicina basada en la evidencia, en que los dogmas de hoy pueden no servir mañana. Y esta fue la causa por la que hice lo que hice. Y, de hecho, muchísima gente de mi alrededor utiliza el dióxido, unos con más y otros con menos éxito, porque cada uno tiene las percepciones subjetivas que tiene que tener, pero en general, haciendo un balance, hay muchísima gente que me sigue, muchísima que lo utiliza y que está encantada.

MM.- ¿Tú sigues tomándolo? ¿Por qué motivo?

AV.- Ahora, fundamentalmente, por la artrosis, porque veo que me va muy bien, me ayuda mucho. He hecho ensayo, error, a veces lo he dejado unos días y me doy cuenta que la artrosis me va peor, así que tengo la intención de seguir porque la artrosis es muy cronificante, está en mi ADN.

El cirujano Valencia en plena faena

MM.- Cuando se lo cuentas ahora a tus colegas, ¿qué te dicen?

AV.- En general me encuentro dos grandes grupos. En el grupo A, en el que me escuchan, hay alguno que también lo toma; alguno se ha hecho más fundamentalista que yo, aunque no lo sea, simplemente soy un médico al que le gusta mucho la evidencia. Y en el grupo B están los que no quieren oírme. Pero ya no me querían oír con otras aplicaciones. Yo he hecho muchas cosas en mi especialidad que consideraba mejor para mis enfermos, en ocasiones soy un poquito marginal de la ortodoxia, y no quisieron saber nada, pero con los años casi todos me han imitado. El grupo B es muy cerrado. Tiene una cabeza rígida en cuanto a que el conocimiento va a perpetuarse en lo que es hoy.

En general no hablo de esto si no me preguntan, pero si lo hacen, hablo mucho. Mis pacientes preguntan a montones, sin embargo no les puedo recetar. Yo les digo lo que yo hago. Luego ellos que se busquen la vida.

MM.- ¿Crees que lo puede tomar cualquiera o solo bajo prescripción médica?

AV.- En ese sentido, ha sido muy positivo el hecho de que yo sea médico, pues me ha permitido analizar las sensaciones que iba teniendo por el uso de esta sustancia. La famosa crisis curativa. Es decir, si yo no hubiera sido médico hubiera creído en muchas ocasiones que estaba envenenado, así de sencillo. Porque tuve un cuadro muy severo, parecido a una fibromialgia, como cuando tienes agujetas, un cuadro muy severo. Además, a mi mujer le pasó igual. Ella también es médico. Lo tomaba para otras cosas, pero también le pasó el mismo cuadro. Y luego tuvimos artralgias, yo más que ella. Yo tuve diarrea, ella no. A mí me gustaba que fuéramos dos, fue una suerte. La crisis curativa es algo a tener en consideración y es bueno que los pacientes tengan una asesoría. Hay ciertas personas muy cercanas a mí que lo han dejado porque se han asustado con esta crisis curativa, aun siendo profesionales.

Creo que la crisis curativa, la mía, estaba relacionada con las cándidas. Creo que tengo una candidiasis crónica, probablemente intestinal, asociada a mis viajes. Me he movido mucho y en muchos países y con ello la inmunidad puede bajar. Soy un gran trabajador, paso muchas horas trabajando, y todo eso te repercute. Entonces, yo identifiqué esa crisis curativa, busqué las fuentes, que están muy bien descritas. Ahora vas a YouTube, pones crisis curativa y te sale, pero además te sale también cuando tomas antibióticos. Así que cuando cualquier paciente me dice que va a hacer lo que sea siempre les digo que necesitan un médico de apoyo… pero yo no puedo ser el médico de apoyo de mis pacientes porque yo no puedo meterme ahora en ese lío. Yo soy cirujano, me dedico a operar.

MM.- El problema es encontrar médicos especializados en esta materia…

AV.- El tema es: ¿por qué no tenemos la mente abierta y no investigamos? Yo me apunto, soy doctor en Medicina, tengo además líneas de investigación, yo me apunto a una línea de investigación para la candidiasis que además es muy tediosa y complicada. Tengo montones de pacientes con tratamiento a los que no puedo aconsejar el dióxido de cloro, cosa que me duele porque sé que es muy bueno. ¿Qué es lo que está pasando? Pues probablemente una oscuridad del conocimiento. Si vamos atrás en la Historia ha ocurrido tantas veces que no hay por qué decirlo, todos lo sabemos. Entonces, parece que en Bolivia ya hay instituciones que han empezado… A ver cómo van las cosas… El sistema es muy complejo, se protege a sí mismo. En fin, todo es entendible, pero es una fatalidad.

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13 Comentarios

  • Me parece muy interesante que ya los médicos empiecen a usar el dióxido de cloro… Pero no entiendo que no puedan informar al menos de sus beneficios… No estoy diciendo que se recete como tratamiento pero si INFORMAR de que existen otras formas de curación que en muchas ocasiones son mucho mejores que las que se usan de forma convencional… Precisamente es a ellos a los que si van a hacer caso… Porque en este país los médicos siguen siendo dioses de la verdad… Pues si han descubierto por su propia experiencia de los beneficios del Dióxido de Cloro… Considero muy pero que muy importante INFORMAR, INFORMAR… Y después que el paciente decida… Gracias

  • Que bueno, que gente de su profesión se involucre y comparta con su propia experiencia. Yo hace muchos años que lo tomo. Es innumerable las enfermedades que se pueden tratar con el mms y ahora con el cds, que el organismo lo tolera mucho mejor.
    Oxigena la sangre, la limpia de impurezas. Esto junto con una mente sana. Yo lo aconsejo a todas las personas que quieren escuchar, pero además es que mejora tu estado de ánimo, al encontrarte bien.
    Espero que la gente abra su mente a lo nuevo, y con bajisimo costo.
    Estudien, investiguen, eso abre la mente y te hace una persona despierta.
    Gracias doctor.

  • Me trate con dióxido de cloro que yo lo preparé, siguiendo las directivas del Dr Kalkler y usando los protocolos respectivos.
    Pase en prueba de igM a igG en 15 dias sin molestia alguna durante mi confinamiento.
    Me ayude con desinfección externa con O3 para disminuir la carga viral.

  • Yo uso el Cds desde hace 3 meses y he sentido cambios muy significativos, mis dolores causados por ni profesión han disminuido bastante (masajista) por otro lado, combate las consecuencias que deja el stress oxidativo, también lo uso sobre mi piel de mi rostro y me ha mejorado bastante.
    En días pasados me queme con una plancha y aplique Cds sobre la quemadura y en 20 había desaparecido esa mancha café que tarda en desvanecerse meses como consecuencia de una quemadura de 2 grado. El cds para mi es fantástico. Hay que leer los libros del Dr Kalcker para aprender mas.

  • Existen protocolos para tomarlo busca grupos en facebook sobre cds o dioxido

  • Muchas gracias por su historia.

  • Yo también me he informado mucho. Me lo recomendó una compañera que hace odontologia holistica. Ella lo está tomando desde cuando se hacía con ácido cítrico. Yo comencé a tomarlo hace tres semanas. Tengo artritis reumatoidea y soy odontologa. Me siento un poco mejor. Y para mi sorpresa estoy con muy buen ánimo. Ya no me canso tanto Tengo ganas de moverme y los dolores un poquito menos. Hace poco que comencé. Lo recomiendo porque al informarme no he encontrado nada malo del producto en sí. Yo también no lo receto pero cuando me preguntan digo mi discurso.

  • Veo conveniente saber en que dosis se recomienda, cuantas veces y cuant tiempo.

  • Hermoso también lo tomó y me siento Genial

    • Muy buena su historia como es la dosificación y como se adquiere el componente ?

  • Estoy convencida de q es bueno el MMS pero quiero saber cómo y en q dosis . Gracias

    • Es dificil de conseguir?

  • Bravo por los pioneros, pero con el artículo 37 de la declaración de Helsinki, no se está cometiendo delito por usarlo y o recomendarlo.

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