Dr. Pablo Campra: “Lo que se ha visto en ensayos publicados es que el dióxido de cloro oxida gran cantidad de virus. Las placas se quedan al 99%. Los mata a todos. Entonces eso es probable que también actúe en plasma”

En esta ocasión visitamos el laboratorio de Pablo Campra, profesor universitario en Almería, licenciado en Biología, doctor en Ciencias Químicas y experto en dióxido de cloro, aunque él dice ser solo un científico que da apoyo teórico a los médicos que se la juegan ahí afuera. Notable visión que nos ayudará a contestar a un puñado de preguntas fundamentales que de momento resumimos en una: ¿qué dosis de dióxido de cloro se puede emplear con fines terapéuticos? O, lo que es igual: ¿cuándo empieza a ser tóxico el dióxido de cloro?

….

“Los niveles para uso de desinfección en agua humana se están empleando por muchos detractores de esta terapia como que son los niveles máximos tóxicos y no es así”.

“Existen ensayos en humanos bien controlados, doble ciego, con placebo, que confirman que por debajo de 3 mg/kG/día no se ha observado en ningún ensayo, ni en animales, ni en humanos, ningún tipo de toxicidad del clorito o del dióxido de cloro”.

“El clorito es la sustancia activa. Al dióxido de cloro lo veo como un transportador de clorito porque en cuanto toma contacto con humedad, sea en la vías respiratorias, en la vía gástrica, sea por vía endovenosa, lo más probable, según dicen todos los estudios, es que se reduzca a clorito”.

“Se está haciendo ciencia de vanguardia en español. Esto no lo llevan los anglosajones, lo llevamos en español. La investigación está muy bloqueada así que esto es una cosa buena. La vanguardia en las terapias del Covid 19 creo que está haciéndose en castellano”

“Técnicamente el clorito sódico no es lejía, lo que es lejía es el hipoclorito sódico, que es mucho más tóxico por vía oral que el clorito”,

….

ENTREVISTA EN VÍDEO

 

MM.- ¿Es o no tóxico el dióxido de cloro?

PC.- Hay pocos ensayos clínicos publicados con esta sustancia, en humanos se cuentan con los dedos de la mano. En animales hay muchos, y lo que estamos haciendo es una recopilación de todo el fundamento científico que es experimental, la ciencia funciona por observaciones y experimentos debidamente controlados. Recopilando lo que hay sobre el dióxido de cloro y proponiendo nuevos ensayos.

Centrémonos en la toxicología para dejar claro los datos que hay experimentales y que nos permiten afirmar que por debajo de unos límites de una dosis no hay descrito ningún efecto adverso. La cuestión está en si por debajo de esa dosis tiene también un efecto terapéutico, y, en el caso del dióxido de cloro, parece ser que sí. Del dióxido de cloro no está claro en el cuerpo lo que ocurre con él, y según todos los indicios es que se transforme inmediatamente en clorito, que sea este el que esté actuando. Lo que hay son muchos estudios de la administración del dióxido de cloro al agua potable en EE.UU. Allí se usa, está aprobado, a unos niveles inferiores a los que se están proponiendo como de uso terapéutico.

El químico Pablo Campra (izquierda) con un colega en su laboratorio

Por aclararnos, voy a compartir la pantalla (ver gráfico), y podremos ver dónde estarían esos límites de toxicidad. Los americanos lo estudiaron mucho debido a su uso en el agua potable porque es muy eficiente y no genera cloramina y otras sustancias que se producen con la cloración convencional. Este ensayo se encargó al doctor Abderramán, director de Toxicología de la Escuela de Medicina de New Jersey. Este doctor determinó donde estaban los límites de toxicidad. Luego, este ensayo en animales hay que extrapolarlo a humanos. Esta es una revisión del año 2000. Posteriormente no se hicieron ensayos clínicos.

Yendo al gráfico, vemos que las dosis se recopilaron en miligramos, kilos y días, que habría que multiplicar por 70 kilos, que es el peso de un humano medio. Las dosis que se emplean en la mayoría de los ensayos en los cuales aparecen efectos perjudiciales, desde muerte hasta daño sanguíneo, daños reproductivos, daños en el desarrollo, que sí existen, porque esta sustancia, al igual que la mayoría de las sustancias, tiene una toxicidad a partir de unos límites de dosificación. No hay que olvidar que cualquier sustancia puede ser tóxica, incluido el azúcar o la sal común, a partir de unos niveles. La cuestión está en determinar qué niveles y luego, también, una serie de circunstancias que aumentan o disminuyen la toxicidad, como son la vía de administración, la periodicidad con la que se dosifica, la pureza de la sustancia…

En todos estos ensayos de los últimos 40 años aparecen unos límites de toxicidad leve, en animales sobre todo, por encima de la línea roja que pone 5 mg/kilo/día. Ese sería el LOAEL, el Nivel Mínimo de Efectos Adversos Observados. El otro parámetro, muy importante en toxicología, aparece en verde y es el NOAEL o Nivel Máximo de Efectos Adversos, y en el cual no se observan efectos adversos. El dato es de 2,9 mg/kg/día, es decir, por debajo del LOAEL. Entonces, de toda esta revisión, basada sobre todo en animales, la EPA, la Agencia de Medio Ambiente, y la FDA, la de Salud y Alimentos, determinan que estaría la toxicidad. Es decir, si yo quisiera emplear esto en ensayos con humanos, en ensayos clínicos, aquí abogamos siempre por ensayos controlados en hospitales, la dosis mínima para no tener efectos que se podría usar sería 2,9-3 mg/kilo/día, que por 70 kilos serían 210 mg al día. Si uno ya usara 5 pues ya se esperarían efectos adversos: irritación en vías respiratorias, en vías digestivas, metahemoglobinemia, destrucción de la hemoglobomina, daños en la hormona tiroidea, es decir, toxicidad tiene como cualquier sustancia si te pasas de la dosis.

Yo aquí señalo la dosis potencialmente terapéutica, que sería, se ve también en verde, 0,42 mg/kilo/día.

MM.- ¿De dónde has sacado este ultimo dato?

PC.- Esto lo he sacado de los indicios razonables que hay, porque ya digo que no hay nada publicado salvo un ensayo de Lubbers et al de 1982, que lo encargó también la Agencia americana, que se hizo en humanos (aparece en el gráfico en azul), y donde se ensayaron niveles de 0,34 mg y no se vio toxicidad. Pero lo que yo llamo dosis potencialmente terapéutica son las dosis que se están citando en gran cantidad de experiencias terapéuticas que no están publicadas debidamente en un ensayo, pero que son indicios razonables de eficacia dentro de unos límites de seguridad, es decir, dónde no hay toxicidad. La referencia mía son 30 ppm, que son partes por millón.

MM.- ¿Y entones, de dónde salen las 30 partes por millón?

PC.- Es lo que más se cita habitualmente como uso terapéutico en la mayoría de patologías. A veces se usan 60 partes por millón. Entre 30 y 60 máximo, al día. En esta gráfica de toxicidad global de todos los ensayos que hay pues se quedaría en 0,42, muy por debajo de los niveles mínimos que el gobierno norteamericano señala, del NOAEL y el LOAEL, por debajo del nivel en el cual no se observan efectos perjudiciales.

MM.- ¿Los médicos que actualmente están trabajando con el dióxido de cloro están utilizando en general esa dosis potencialmente terapéutica?

PC.- En general, las dosis varían mucho y nosotros estamos en fase de recopilar todo lo que se está haciendo para esta enfermedad que tenemos encima, la Covid-19, y salvo dosis de choque iniciales que se pueden dar, porque también es importante el periodo de exposición. Si se hace una exposición aguda a 24 horas, a varios días o a un mes hay que ver la toxicidad aguda, subcrónica, crónica… En realidad lo que se está viendo es una toxicidad subaguda, menos de 15 días, y lo que se está empleando es unos 30 mg, entre 30 y 60. En cualquier caso estaría muy por debajo de los 3 mg/kg/día que marca el NOAEL. ¿Qué es lo que ocurre? Que la EPA define un máximo de niveles permitidos para uso en desinfección de agua humana que están muy por debajo de los niveles terapéuticos. Sería de 0.03, pero habría que ver de qué viene este número. Lo cierto es que viene de un uso no terapéutico, no agudo y no de unos días, sino que está hablando de un uso durante toda la vida de toda una ciudad, con gente susceptible. Para curarse en salud le hicieron una revisión y luego sobre esa revisión hicieron un ajuste a la baja, le dieron niveles entre 3 y 6, pero ellos, ajustando la posible incertidumbre que habría, al no tener ensayos en humanos, le metieron un factor de corrección de 100 y disminuyeron los 30 gr hasta los 0,03 gr (ver el gráfico). Eso para un uso de consumo humano durante toda la vida en una ciudad completa tiene cierto sentido, pero no lo que estamos hablando, que sería un uso terapéutico puntual, de días o semanas.

Entonces, los niveles para uso de desinfección en agua humana se están empleando por muchos detractores de esta terapia como que son los niveles máximos tóxicos y no es así. En realidad, los datos experimentales lo que nos indican en que por debajo de 3 mg, que serían unos 210 mg al día para una persona de 70 kilos, sería 7 veces más que la dosis de 30 que tengo yo de referencia, la dosis que se está empleando. Por lo tanto, no existen datos experimentales que permitan afirmar que las dosis de 0,34 y 0,43, tengan toxicidad alguna. Pero voy más allá. Se han hecho una serie de ensayos en humanos con una formulación comercial que se llama Wf10, recibe no obstante diversos nombres, y cuyo principio activo principal es el clorito. Y en estos ensayos los límites de toxicidad que aparecen están por debajo de los límites que teníamos. Es decir, que existen ensayos en humanos bien controlados, doble ciego, con placebo, que confirman estos límites que hemos visto: por debajo de 3 mg no se ha observado en ningún ensayo, ni en animales ni en humanos, ningún tipo de toxicidad del clorito o del dióxido de cloro, que serían intercambiables.

MM.- ¿Cómo se manifiesta en el organismo, cómo penetra? ¿Cuál es el recorrido del dióxido de cloro?

PC.- En eso estamos todavía en fase de investigación bibliográfica. Eso no se sabe realmente. Los pocos ensayos que hay son en ratones, en animales, hechos por el doctor Abderramán, el toxicólogo de la Escuela de América de New Jersey. Éste doctor, a los ratones les ponía dióxido de cloro y al final lo que medía era un 80% de cloruro sódico, lo secretaban, y el 20% restante estaba entre clorito y clorato. Lo que él afirma, y es la postura oficial de la toxicología, es que si uno administra dióxido de cloro es una sustancia muy reactiva (porque tiene un radical libre, porque son sustancias oxidantes), el dióxido de cloro es 10 veces más oxidante, 10 veces más antiviral. Así que es muy difícil que tanto por vía oral, con la acidez del estómago, como por vía endovenosa no se produzca una reacción inmediata en la que el dióxido de cloro reduce compuesto orgánico, proteínas que hay ahí, en el medio, como un virus que pueda encontrar, e inmediatamente se reduce a clorito. Al final, lo que se encuentra en vía plasmática es clorito o su posterior reducción a cloruro.

El doctor Campra y una colega

En fin, que la farmacocinética, que es qué hace el cuerpo con una sustancia cuando se pone en contacto con el cuerpo está por medir, por hacer mediciones en plasma en humanos. Hay una serie de teorías por ahí que se están proponiendo como la de que oxigena la sangre porque la molécula del dióxido de cloro se rompe y libera oxígeno… De todas esas teorías no hay base experimental ni teórica.

MM.- Los médicos que están actuando con ello son los que dicen que tiene esos efectos oxidantes y de oxigenación.

PC.- Yo, mientras no vea documentos publicados, datos clínicos con números, yo no puedo opinar. Yo opino con lo que hay hecho en otros virus, hay un montón de estudios con el clorito viendo su efecto antiviral en todo tipo de virus, desde la influenza, virus de gripe aviar, SARS CoV 1, y ahí se ha visto que tiene un efecto antiviral in vitro, que probablemente esté actuando también en el cuerpo humano, actuaría rompiendo la cápside del virus mediante la desnaturalización, porque el clorito se une a unos aminoácidos, a la cisteína, tiroxina y al triptófano, y entonces desnaturaliza la cápside y el virus pierde su capacidad infectiva. Hay ensayos con otro virus parecidos a este. Luego tendría un efecto antiinflamatorio, que es clave para la mejoría en corto plazo porque actúa probablemente frenando la tormenta de citoquinas. Esto se ha visto, ya digo, en otros estudios, no en el coronavirus. Por ejemplo, en la gripe. Y otro mecanismo que tiene es el de potenciar a los macrófagos, que son los que fagocitan a los virus, pero no producen inflamación.

MM.- Pero esto es con el clorito, que es el hermano mayor del dióxido de cloro, como si dijéramos.

PC.- El clorito es la sustancia activa, parece ser. Al dióxido de cloro lo veo como un transportador de clorito porque en cuanto toma contacto con humedad, sea en la vías respiratorias, en la vía gástrica, con esa acidez que hay ahí, sea por vía endovenosa, lo más probable, según dicen todos los estudios, es que se reduzca a clorito, eso oxida y se reduce y transforma en clorito. El clorito se mantiene en el plasma más tiempo y puede actuar más, también a su vez se va a reducir a hipoclorito y a cloruro. El dióxido del cloro es difícil que se mantenga más de unos segundos en el tiempo con un medio acuoso. Sería de menor toxicidad que el clorito por vía oral.

MM.- ¿El dióxido entonces es menos tóxico?

PC.- Parece ser que por vía oral es bastante menos tóxico que el clorito directamente. Pero al final, el mecanismo de acción es el mismo. Ahora, el dióxido de cloro in vitro es mucho más intenso contra los virus. Es 10 veces más intenso en los ensayos que se han visto exponiendo virus a los dos. Por ese radical libre que es tiene una capacidad oxidante mucho mayor.

MM.- ¿De ahí su supuesta eficacia contra el coronavirus?

PC.- Lo que se ha visto en ensayos publicados es que oxida gran cantidad de virus. Las placas se quedan al 99%. Los mata a todos. Entonces eso es probable que también actúe en plasma. Es probable todo porque no hay nada publicado. Lo único que tenemos son gran cantidad de indicios razonables de eficacia que nos vienen de nuestros colegas hispanoamericanos, que aquí lo bueno es que se está haciendo ciencia de vanguardia en español. Esto no lo llevan los anglosajones, lo llevamos en español. La investigación está muy bloqueada así que esto es una cosa buena. La vanguardia en las terapias del Covid 19 creo que está haciéndose en castellano.

MM.- ¿Por qué esa confusión con la lejía, por qué ese interés en que se confunda?

PC. Yo no voy a entrar en geopolítica, porque hay intereses farmacéuticos, geopolíticos, y de más allá, y peores. Lo que digo es que técnicamente el clorito sódico no es lejía, lo que es lejía es el hipoclorito sódico, que es mucho más tóxico por vía oral que el clorito, que también es tóxico, más que el dióxido de cloro, y teniendo en cuenta los límites que hemos hablado no tiene que haber toxicidad alguna. El hipoclorito el único papel que juega es que nosotros tenemos una lejía interna que genera los neutrófilos y lo que haría el clorito es no generar más esa lejía interna sino lo contrario. Con lo cual, controla el exceso de inflamación cuando hay exceso de hipoclorito, que eso es lo que destruye los tejidos alveolares, favorece la extensión del virus y demás.

MM.- Cuando la gente que pretende desacreditar al dióxido de cloro, o al clorito, dice que es lejía, ¿no tiene ni pies ni cabeza?

PC.- El mayor error, tanto de unos como de otros, de detractores como de promovedores de esto, es decir que el clorito no es tóxico o sí es tóxico, porque así no se puede hablar en toxicología. Tóxica puede ser cualquier sustancia a partir de una dosis. Hay que decir entonces que no es tóxico en las condiciones de administración con estas concentraciones, con esta dosificación y durante este tiempo de exposición, y con esta pureza y también en este tipo de pacientes. Porque también varía de niños a ancianos…

Leer Anterior

Se promulga la ley del dióxido de cloro en Bolivia, pero el ejecutivo se niega a ponerla en marcha

Leer próximo

La percepción

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

7 Comentarios

  • Agradesco profundamente esta declaracion de profesionales que demuestran su compromiso y voluntad por la vida de las personas , por el amor al projimo.
    En mi caso, tengo la real experiencia de como familiares con enfermedades base: Diabetes e hipertension, fueron contagiados con COVID y gracias al CDS, lograron recuperarse sin recurrir a hospitales ni respiradores.
    Pacientes covid jovenes, con secuelas respiratorias graves y entumecimietos invalidantes, gracias al CDS, hoy hacen su vida nornal.
    En mi familia lo tomamos desde Marzo de este año, diariamente en la dosis preventiva de 20 gotas en agua destilada a la hora .. y cero contagio ni resfrios pesar de trabajar con publico y alto riesgo.
    Con estos antecedentes propios, hemos ayudado al tratamiento de personas que padecen de: parkinson, diabetes, fibromialgia, asma, reumatismo, eliminar varices, ancianos que habian perdido su memoria y no reconocian sus hijos, dama con cancer mamario.-
    Por favor: prueben!!!! Nada se pierde con probar, hagan CDS uds. Mismos y sanen su familiares.
    Vean testimonios de personas tratadas por ejemplos LAURA CUELLAR; YENNY RIVERA ..etc antes que los borren.
    Vean los agroglifos en los campos de Inglaterra y el mensaje que aparece recomendando el CDS.
    !!!!Por Piedad: basta de muertes y perdidas de vidas valiosas: pruebe con CDS y se sabaran sin costo.

  • Excelente tengo 7 meses tomando el CDS 20 ml en 1 litro de agua durante el transcurso del día, lo recomiendo ampliamente

  • Teniendo en cuenta todo lo expuesto. Puedo asegurar que desde ningun punto de vista el DIOXIDO DE CLORO es TOXICO ,si no que por el contrario es una sustancia muy POSITIVA y excelente como hace o produce efectos positivos.
    Soy paciente ONCOLOGICO con tres episodios aislados de CANCER ,y otras patologias y la ingesta del CDS me a ayudado a tener una vida mas digna ya que el DOLOR CRONICO que padecia en el flanco izquierdo, que me incapacitaba totalmente, disminuyo notablemente,pude volver a conciliar el sueño,recupere el apetito que lo habia perdido posiblemente por estar medicado con OPIOIDES fuertes como :buprenorfina,morfina solucion al 3%,tramadol,oxicodona,alfuzozina,oxibutinina,etc…NOTA:me falta el sistema urinario izquierdo,dos tercios del pulmon dercho,vaciamiento del mediastino,vaciamiento ganglionar total,hiperplacia de prostata, dolor cronico intratable,y gracias a DIOS NUESTRO PADRE CELESTIAL, al CDS,A LA CIENCIA Y AL Dr:ANDRAS KALKER por haber descubierto el DIOXIDO DE CLORO, hoy puedo decir que me he recuperado NOTABLEMENTE.De todo esto tengo documentacion y pruebas reales desde el año 2008 que comence a padecer de todas estas patologias. Pero no me doy por vencido y continuo luchando por que se que DIOS me tiene OTRA OPORTUNIDAD Y DEBO APROVECHARLA. cordialmente JOSE AUDEL SILVA RODRIGUEZ…UN AMIGO MAS

    • Gracias Dios le bendiga, acá en mi país se han empeñado en prohibir está sustancia pero que podría ser peor veo a tantos jóvenes envenenando se a diario con energizantes y todo tipo de productos químicamente tan peligrosos como la Coca Cola pero de ello no se habla lo cual creo yo que el Clorito de Sodio o cds en una dosis tan ínfima debiese ser una bendición para nuestras vidas
      Gracias Doctor

  • Gracias Dr. Campra por su aporte y a Madridmarket por tan valiosa información! Hay mucho para pensar y eleborar…

  • Muchas gracias por esta explicacion tan informativa sobre el CDS.
    Sr. Campra agradezco su tan completas intervenciones sobre este asunto.
    Madridmarket.es tal domo dice el sr. Campra: en castellano se esta dirimiendo la ciencia en esta epoca de plandemia, y vosotros estais en un alto estandar de informacion sobre este ausnto: gracias tambien a vosotros y esperamos poder contar con vuestras informaciones regulares sobre esto.
    Adelante.

  • 👍

error: Content is protected !!