Toda la disidencia se debe agrupar bajo las mismas siglas: ADN

MANIFIESTO ADN, Acción Democrática Natural

1. INTRODUCCIÓN Y PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Desde que comenzó la llamada “crisis del covid” en marzo del año 2020, una gran cantidad de personas, distribuidas por todos los ámbitos y estratos de la sociedad, hemos venido observado con gran preocupación una serie de hechos:
I) Graves restricciones de Derechos y Libertades Fundamentales, llevadas a cabo sin la existencia de consenso científico acerca de la pertinencia y eficacia de las mismas, sin contar con la aprobación y consulta del Pueblo Soberano, y en muchos casos justificadas a partir de informes realizados por “Comités de Expertos” que nadie conoce y que incluso, pueden más adelante ser reconocidos como “inexistentes”. Restricciones que suelen además venir acompañadas en el tiempo por la correspondiente amonestación judicial que, sorprendentemente, no provoca en la autoridad política ningún atisbo de autocrítica; sino que, más al contrario, provoca en ésta una reacción rabiosa contra el órgano judicial que tuvo el “atrevimiento” de contrariar sus designios. En un sistema de separación de poderes como el vigente en las Democracias occidentales de origen ilustrado, estas “fricciones” entre el Poder Ejecutivo (en manos de los partidos políticos; estructuras de poder fuertemente jerarquizadas) y el Poder Judicial (formado por juristas independientes y autónomos) nos informan siempre de una problemática: son un síntoma claro de que el Poder Ejecutivo se está extralimitando.
II) Uso propagandístico y sesgado de la información; con una clara tendencia a exagerar y magnificar todo lo relacionado con la gravedad y peligrosidad de la enfermedad, a estigmatizar al disidente, y a imponer una suerte de “pensamiento único” no sólo en lo referente a la crisis del covid-19, sino en todos los asuntos y problemáticas que afectan a la sociedad en su conjunto: cambio climático, organización de la economía, crisis migratoria, relaciones entre hombres y mujeres… En todos estos casos, los medios de comunicación y, en general, todo el aparato cultural (que, en conjunto, forman la llamada “industria del pensamiento”) pretenden convencernos de que sólo hay una forma correcta de abordar estos retos: la suya; la de la minúscula minoría de grandes fortunas que controlando, de forma directa o indirecta, la citada “industria del pensamiento”, los organismos internacionales más relevantes así como las cúpulas directivas de los partidos políticos más importantes y representativos, se encuentran en el presente momento histórico dirigiendo los destinos del mundo occidental y los de buena parte del resto del planeta.
III) En este marco general, las campañas de desprestigio y censura dirigidas hacia
cualquiera que se desvíe -aún mínimamente – de la versión oficial, se han
vuelto habituales, llevándose a cabo de forma sistemática y rutinaria. Siendo
estas medidas extremas de control de la información aplicadas no sólo a
ciudadanos anónimos, sino también a científicos del más alto nivel;
llegándose a censurar incluso la opinión de Premios Nobel.
IV) En definitiva, estamos presenciando el uso – por parte de un poder político
supuestamente democrático – de prácticas y métodos de control de grupos
humanos basados en la Psicología Social y en técnicas de manipulación de
masas estudiadas y llevadas a cabo en el pasado por regímenes de corte
totalitario. Entre éstas se incluyen:
1. La omnipresencia de la propaganda oficial.
2. Uso constante de ingeniería emocional.
3. Manipulación de estadísticas y ocultación de datos.
4. Uso dogmático e interesado de la Ciencia.
5. Presencia policial constante, encargándose a los cuerpos y fuerzas de
seguridad la “vigilancia” de toda la población en su conjunto, que de
sujeto soberano pasa adquirir el estatus de simple súbdito; súbdito
siempre sospechoso de no cumplir devotamente con las medidas que, en
número creciente y de manera paulatina, tienden poco a poco a ir
“ordenando” (siguiendo los estándares que la minoría dominante ha
establecido como “correctos”) todos y cada uno de los aspectos de la
vida.
6. Uso “estratégico” de la mentira, enmarcado éste en un contexto general
de “post-verdad” en donde la veracidad y el rigor no son valores tenidos
en cuenta; siendo lo más importante la apariencia y las formas.
7. Exclusión de la vida social y posterior apartamiento de todos aquellos que
tengan la osadía de disentir con las “verdades” oficiales divulgadas por
los órganos de propaganda.
8. Paternalismo, tras una etapa previa de infantilización y adoctrinamiento
de la población en los “valores” establecidos por la clase dominante.
Ante este estado de cosas, muchos hemos tomado conciencia de que la Humanidad se
halla en el presente momento histórico en una encrucijada. Un puñado de familias que,
en su conjunto, acaparan y controlan una vasta estructura económica y cultural, parece
estar queriendo imponer en el hasta ahora llamado “Mundo Libre” un nuevo paradigma
en el que los Derechos y Libertades individuales han de pasar a un segundo plano, siendo relegados por otros valores (“el Bien Común”, el ser “buen ciudadano”, el sometimiento a los dictados de la “ciencia” oficial, …) que, en el fondo, no tienen más objeto que el ser la coartada que propicie el establecimiento de un nuevo sistema de organización social hecho a su medida; un sistema en el que la inmensa mayoría no tendrá más destino que el de someterse al dominio que esta minúscula minoría está decidida a consolidar; un sistema basado en la concentración de poder, en el vaciamiento de la Democracia y en un draconiano control de la información; un sistema en el que el mero hecho de pensar diferente de lo que esta élite pueda, en un momento dado, considerar como “correcto”, será motivo de marginación y rechazo social, cuando no de persecución. Ante esta amenaza, y observando que a partir de la llamada “crisis del covid” este proceso se han visto acelerado notablemente, muchos de nosotros, conscientes del momento histórico en el que nos encontramos, hemos decidido que ha llegado el momento de tratar de revertir la situación: con esta finalidad surge el PROYECTO ADN.
2. ¿QUÉ ES ADN?
ADN es un programa de acción política y cultural cuyo objetivo es agrupar bajo un
mismo estandarte político a toda la disidencia mundial. ADN nace con este propósito
unificador, siendo concebido desde el convencimiento de que, dado que nuestros
adversarios actúan en todo el mundo (coordinando milimétricamente los vastos medios
con los que cuentan), sólo tendremos una oportunidad frente ellos si somos capaces de
organizar una resistencia global que responda unida a los ataques que, a fin de
consolidar su posición de dominio, la minúscula élite de plutócratas contra la que nos
enfrentamos no cesará de lanzar contra todos los que se les opongan. Este proyecto
nace así desde la constatación de que, tras año y medio de desconcierto, la actual
situación de desunión en la que los diversos grupos de resistencia – que han ido
surgiendo de manera espontánea a lo largo y ancho de todo el planeta – debe cesar,
dando paso así a una nueva etapa en esta guerra no declarada que, según creemos
muchos, no ha hecho más que comenzar. Dado la diversidad de orígenes (políticos,
nacionales, religiosos, …) presentes en un movimiento global de estas características,
hay que insistir en que la unión que se pretende (absolutamente necesaria e
imprescindible, si es que aspiramos a contar con alguna opción de victoria) sólo podrá
llevarse a cabo mediante un ejercicio general de renuncia a los viejos equipajes
ideológicos que, presentes en todos nosotros, pudieran ser un motivo de división y
discordia: se pide así a cualquier activista de ADN que renuncie (o, al menos, aparque
temporalmente) cualquier rémora ideológica que pudiere afectar negativamente a la
tan necesaria unión que este proyecto, ADN, pretende impulsar.
3. PRINCIPIOS
3.1. PRINCIPIOS DE ACCIÓN

PRINCIPIO DE AUTONOMÍA: Personal y local. Cada activista de ADN y cada célula local y regional tendrá libertad de actuación y deberá ser autosuficiente. Tras reflexionar
detenidamente, se ha decidido no crear ningún organismo de control; ya que, a pesar
de las ventajas que la existencia que tal organismo pudiera proporcionar en lo que
respecta a la coordinación de la red, acabaría en la práctica convertido en un órgano de
dirección susceptible de ser corrompido y acabar finalmente controlado por la élite
plutocrática (tal y como ha venido sucediendo en el pasado una y otra vez).
El punto clave, en el que no podemos dejar de insistir, es que toda la Disidencia se debe
agrupar bajo las mismas siglas, ADN. Así, en todo ámbito y lugar, la Disidencia deberá
llevar a cabo sus acciones – políticas, culturales o de cualquier otra índole – bajo estas
siglas. Se espera una rápida proliferación de células locales que colaboren entre sí
intercambiando ideas, estrategias, eslóganes… creándose así un sistema de gran
complejidad, inmanejable en la práctica por ninguna cúpula o camarilla. ADN hará
política, pero también hará cultura y sobre todo, será el medio de intercambio de
información, de ideas y de propuestas que, a fin de cuentas, acabe por delimitar el
camino por el que, como Humanidad, decidamos optar; camino que, en ningún caso,
tiene por qué coincidir con el trazado por la minúscula élite que, con total arrogancia,
ha tenido el atrevimiento de decidir por todos nosotros.
Dicho esto, es deber de las células locales y regionales desarrollar estructuras locales
totalmente autosuficientes: inscripción en registro de partidos políticos (por ejemplo,
ADN-Lérida, o ADN-Buenos Aires) o bien presentación en elecciones como
independientes, pero siempre visible el estandarte (la doble hélice) y las siglas, ADN.
PRINCIPIO DE DEMOCRACIA DIRECTA: Insistiendo especialmente en la superación del
Partido Político como estructura de acción de política, y promoviendo abiertamente la
disolución de los mismos por ser un instrumento de canalización democrática fracasado.
Queda al arbitrio de cada célula local la articulación y puesta en marcha de sistemas de
participación y selección de liderazgos basados en la Democracia Directa; con un reparto
lo más diluido posible del poder (teniendo presente en todo momento – como
implacablemente nos ha enseñado la Historia una y otra vez – la toxicidad psicológica
del mismo).
PRINCIPIO DE NECESIDAD: Dada la situación de extrema gravedad en la que nos
encontramos, esta unión política global (que, de materializarse, estaría llamada a ser la
organización política más importante del mundo) se antoja como un “deber ser”, una
prioridad absoluta para todos aquellos implicados en la causa de la Libertad, debiendo
su creación ser un objetivo prioritario, haciéndose inexcusable cualquier retraso o
reticencia. Se insiste así en que sea aparcada cualquier diferencia ideológica o prejuicio
pretérito, al menos mientras la emergencia frente a la que nos encontramos no haya
sido completamente neutralizada.
3.2. PRINCIPIOS ESTRUCTURALES
PRINCIPIO DE DUALIDAD: La acción política deberá ser inspirada por la existencia un
enorme foro internacional donde cualquiera pueda exponer sus ideas con total libertad
y sin censura; un auténtico Libre Mercado de las Ideas donde de forma natural se abran
camino y acaben impregnado las acciones de la Disidencia aquellas que, seleccionadas
por este mecanismo darwinista, sean, de hecho, las más oportunas, acertadas y
profundas. Esta será la argamasa que unirá, de facto, a la Disidencia: una forma de
“dirección natural” que no tenga necesidad de órganos directivos de ninguna clase.
ADN será así un sistema de acción política y, a la vez, un movimiento de creación de
ideas, un sistema de creación de cultura.
PRINCIPIO DE FRACTALIDAD: Organización en capas dimensionales superpuestas,
estructuralmente idénticas, actuando bajo los mismos principios de acción ya
expuestos. Es decir, la misma forma de organización empleada a nivel local, se emplea
a nivel regional, nacional e internacional; de tal forma que los mismos conocimientos
que se vayan adquiriendo, modos de hacer e infraestructuras sean intercambiables de
una escala a otra.
ESTRUCTURA DE RED: Frente a la estructura piramidal que presenta el enemigo, ADN
opondrá una estructura absolutamente horizontal en forma de red, siendo los liderazgos
de tipo natural, absolutamente fluidos y no sujetos a ninguna forma de “marcado”
jerárquico que impida este flujo “natural” de liderazgos: Seremos agua. Señalar que la
organización piramidal que nos oponen nuestros adversarios, a pesar de contar con
ciertas ventajas (mayor coordinación y rapidez a la hora de implementar estrategias)
presenta evidentes vulnerabilidades que deberemos ser capaces de explotar hasta el
final:
i) Localización de la cúpula, a la que podremos presionar de forma directa y
personal, condicionando así el comportamiento de toda la pirámide.
ii) Liderazgos rígidos y/o hereditarios, que impiden la ascensión de talentos
naturales y la toma de decisiones sin previo debate libre y constructivo. (Su
sistema de generación de ideas y estrategias no es un sistema donde éstas
pugnen en competencia, a diferencia del nuestro).
iii) Desmotivación y escaso compromiso de la mayor parte de los miembros de
su organización; muchos de los cuales son simples siervos obedientes sin
apenas valor.
4. SÍMBOLOS
SIGLAS: ADN (o DNA, en inglés)
ESCUDO: La doble hélice de la molécula de la vida
HIMNO: El segundo movimiento de la 7ª Sinfonía de Beethoven
Estos símbolos serán universales: todas las células políticas deberán concurrir bajo los
mismos a todas las elecciones, comicios y pugnas políticas que se desarrollen en su
respectivo ámbito territorial. Es clave respetar esto; casi se puede decir que solamente
respetando esto, la unidad de símbolos, este movimiento será capaz de ejercer, sin duda
alguna, una presión muy alta sobre nuestros adversarios, comprometiendo seriamente
su capacidad de actuación.
5. REFLEXIONES FINALES
ADN es ante todo una obra colectiva; lo que se expone en este documento no es más
que un esquema de actuación que recoge sólo los aspectos más generales y
fundamentales del movimiento. ADN es así un proyecto de todos y de nadie en
particular; cada activista, cada célula local tendrá por lo tanto una responsabilidad en
sus actuaciones, pues son el conjunto de todas ellas las que darán forma al movimiento;
movimiento que, de crecer, será visto por nuestros adversarios como una grave
amenaza a sus planes de control total. Es por ello esperable que intenten desprestigiarlo
por todos los medios: jugarán sucio, e intentarán con toda probabilidad infiltrar
elementos violentos que con sus acciones desprestigien al movimiento en su conjunto
para de esta forma poder justificar medidas tales como su ilegalización. Todos los
activistas deberán estar atentos a esto.
Por último, decirte que aunque todo está ahora por hacer, el camino a seguir está ya
señalado. Así que compañero, estés donde estés, vivas donde vivas, hables la lengua
que hables, levántate y lucha, remángate y trabaja, toma aire y lánzate al encuentro de
tu futuro.

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2 Comentarios

  • Buenas Magister,
    Gracias por tu comentario y por el apoyo. Nosotros nos movemos en Twiter, Telegram y Odysee. Creo que basta con escribir ADN Bilbao en esas aplicaciones y podrás unirte. Si tienes alguna pega te paso mi correo electrónico y te comento.
    Un saludo y mucho ánimo en esta lucha que ya tenemos ganada 🙂

  • Si estoy de acuerdo en que debemos organizarnos de mejor manera para decir basta a estos crímenes de lesa humanidad. Por mi parte el grupo que yo administro ACCIÓN MUNDIAL ORGANIZADA REVOLUCIONARIA, (AMOR) estamos listos para colaborar en todo lo que sea necesario para buscar que la Justicia actúe y podamos terminar con este genocidio que estamos presenciando.

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